Otro apagón de telefonía móvil afectó a unos 100.000 clientes

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Unos 100.000 clientes de Movistar se quedaron sin servicio de telefonía móvil durante algunas horas ayer cerca del mediodía en la Capital y el conurbano. En un comunicado, la empresa atribuyó la falla a “problemas aleatorios en una de las seis plataformas de autenticación de clientes del Gran Buenos Aires”. La empresa, que tiene en total 19,5 millones, pidió “disculpas por los inconvenientes ocasionados a sus clientes”.

Por la tarde, cuando las comunicaciones ya habían sido restablecidas, el Ministerio de Planificación Federal afirmó en un comunicado que “intimará” a la operadora a que restituya “inmediatamente” el servicio a los afectados y le exigirá que “tome todas las precauciones necesarias para evitar la reiteración de estos inconvenientes”. Además, afirmó, le reclamará a la empresa que “brinde en un plazo no superior a 48 horas, un informe técnico circunstanciado sobre la situación para analizar su responsabilidad” y detalles de las “medidas que tomarán para garantizar la prestación del servicio”.

La caída de Movistar se produce mientras la Secretaría de Comunicaciones, a cargo de Norberto Berner, militante de la organización kirchnerista La Cámpora, impulsa el debate de un nuevo Reglamento de Usuarios de Comunicaciones Móviles. De hecho, todos los usuarios ya recibieron un SMS para invitarlos a dejar su aporte en un sitio www.usatuvoz.gob.ar. En cambio, no se conoce ninguna decisión orientada a mejorar la infraestructura ni la disponibilidad de espectro para la movilidad.

Las fallas de ayer habían comenzado a media mañana, cuando usuarios reportaron problemas para hacer llamadas, enviar mensajes de texto, usar la red de datos o simplemente disponer de señal. Las redes sociales, especialmente Twitter, fueron una auténtica manifestación de reclamo contra la empresa, que atendió buena parte de las quejas por la misma vía sugiriendo reiniciar el equipo, lo que en la mayoría de los casos fue infructuoso para recuperar la comunicación.

Según explicó la compañía, que integra el grupo Telefónica, el procedimiento de autenticación que falló “permite a la red reconocer a los clientes activos cuando encienden el celular o cambian de grupo de celdas (antenas). La falla impidió que ciertos clientes fueran reconocidos, dejándolos temporalmente fuera de servicio. Las demoras para poder comunicarse normalmente se debieron a la congestión provocada por la registración de todos los equipos al mismo tiempo”.

Además, la empresa informó que “la plataforma utilizada por Movistar, provista por Ericsson, es de última generación y con un 100% de redundancia y una configuración de alta disponibilidad. Dicha plataforma ha quedado estabilizada y el servicio, restablecido”.

La de ayer fue la segunda falla significativa de Movistar en pocos días. Según informó la Comisión Nacional de Comunicaciones (CNC), ente regulador del servicio, el domingo pasado se habían reportado inconvenientes técnicos que están siendo investigados. Por un aparente sabotaje -que investiga la Justicia-, la empresa había protagonizado el 2 de abril de 2012 un gigantesco apagón móvil que dejó a casi 18,5 millones de clientes sin servicio durante más de siete horas. Por ese episodio, el Gobierno le aplicó una multa de 190 millones de pesos.

Los usuarios de Claro y Personal también sufrieron inconvenientes en los últimos meses. En marzo pasado, el Gobierno multó en 7,5 millones de pesos a Personal por una caída de su servicio. Claro también protagonizó el año pasado un apagón de gran alcance, en su caso debido al corte de una conexión de fibra óptica producido durante una obra vial.

Las telecomunicaciones en la Argentina atraviesan una crisis inédita en varias décadas: con más de 50 millones de líneas, la telefonía celular opera con menos espectro que hace una década; existe espectro disponible para comunicaciones 3G que el Estado no usa; y la Argentina es el único país de la región que aún no anunció qué hará con la tecnología LTE-4G, la siguiente generación de comunicaciones móviles. Además, fuera de México, el mercado argentino también tiene la particularidad de restringir mediante regulaciones el desarrollo del triple y cuádruple play al impedir a las telefónicas ingresar en la distribución de TV por cable y limitar a los cables a sólo 24 localidades mediante la ley de medios.

Fuente: LA NACION