Uruguay completó la lista de clasificados para el Mundial

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MONTEVIDEO.- El último boleto al Mundial tenía reserva. La sufrida hinchada celeste, que ha celebrado victorias con hazañas y que vivió acostumbrada a dar envidia con copas en sus vitrinas, también ha tenido que soportar la angustia de entrar por la puerta del costado al privilegiado encuentro de los mejores del mundo. Y esta vez al Centenario con la calma de una clasificación en el bolsillo.Estaba el cuadro casi completo, con 31 de las 32 selecciones de fútbol que competirán en Brasil 2014, y anoche se acababa la clasificación con la expedición del último pasaje. La celeste llegó al Estadio -que fue escenario de la primera Copa del Mundo, en 1930- con la convicción de que el partido ante Jordania era un trámite.

Había que cumplir con el fixture, pero también había que cumplir con esa hinchada que luego de años de fracasos mundiales, vibró con pasión el cuarto puesto en el último mundial, de Sudáfrica 2010, y que hasta el invierno pasado tenía la amargura de una probable eliminación.

Uruguay compartió el cuarto puesto en la clasificación sudamericana, y por diferencia de goles quedó relegado por Ecuador al quinto lugar y debió pelear ese último pasaje contra Jordania. El contundente 5 a 0 en Amman había mostrado que era muy superior a su rival, que era prácticamente imposible que su rival revirtiera ese resultado, y que podía jugar este último partido sin exigirse.

«El camino es la recompensa», había dicho el maestro Oscar Tabárez al regreso de Sudáfrica 2010, citando uno de los mensajes que recibió con afecto por aquella sorpresiva actuación celeste. La hinchada uruguaya pretendía otra recompensa anoche en el Centenario, con una goleada que borrara todas las caras largas que se dieron entre la segunda mitad de 2012 y los primeros meses de este año.

Los uruguayos se quedaron con la última plaza.  Foto: AFP 

El DT Tabárez paró un equipo que tenía en sus cartas de gol a dos grandes figuras del fútbol europeo, Luis Suárez (Liverpool )y Edinson Cavani (PSG). La celeste controló el partido, no jugó bien, arriesgó poco y al final, vio pasar el partido sin gritar un solo gol.

Con el paso del tiempo se sintió la impaciencia del 0 a 0, la ansiedad del gol, las ganas de cada delantero de ser la cara de la victoria en este partido previo al retorno al Mundial.

La selección visitante, acompañada de una pequeña pero bulliciosa hinchada, celebró el empate como lo máximo que podía conseguir, y como una buena despedida de lo más cerca que pudo estar del Mundial.

El guardameta Mohamad Shatnawi tapó las jugadas de riesgo en su valla y hasta se animó a detener de pecho una pelota que llegaba sin riesgo. Uruguay jugó mal, desordenado, impreciso. Tabarez hizo cambios y puso a Diego Forlán y a Gastón Ramírez para procurar mejor armado y agresividad. Pero no fue efectivo e incluso las variantes permitieron a Jordania a animarse.

La goleada de visitante había dado mucha confianza, y como la sensación de gol sobrevolaba el arco jordano, los celestes no se preocupaban por su falta de eficacia, convencidos de que el gol llegaría sobre el final… Pero el único gol que gritaron los uruguayos fue el del homenaje a Ghiggia, durante el homenaje al héroe del «Maracanazo» del 50.

Faltando pocos minutos, fueron los suplentes celestes que arrancaron el festejo saltando abrazados, para contagiar al público. Tratando de explicar que el resultado de anoche era una anécdota y lo relevante era que luego de haber sufrido en las eliminatorias, se había obtenido el pasaje al Mundial, el último otra vez, pero que vale igual al obtenido por las otras selecciones que competirán por la Copa de Brasil 2014.