Arancibia investiga a la arquidiócesis de Rosario y elevará su informe al Papa

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Por: DyN

El obispo emérito José María Arancibia, a cargo de la investigación sobre aparentes irregularidades en la arquidiócesis de Rosario, elevará «en los próximos días su informe al Vaticano».

Así lo confirmaron este a DyN fuentes eclesiásticas que ratificaron que la Santa Sede está «investigando» la arquidiócesis de Rosario aunque no se trate de momento de una «intervención» tal lo marca el derecho canónico.

En tanto, la Conferencia Episcopal Argentina dijo «no le corresponde» hacer comentarios sobre un caso que involucra directamente al Vaticano y a esa jurisdicción eclesiástica.

Desde el Episcopado dijeron a DyN que «no hay comentarios para hacer, porque se trata de una cuestión entre la Santa Sede y la arquidiócesis de Rosario», aunque precisaron que no se trata de una «intervención propiamente dicha» sino de una «investigación».

Las fuentes eclesiásticas ratificaron que «la arquidiócesis de Rosario está siendo investigada».
«Monseñor Arancibia mantuvo más de treinta reuniones con diferentes sectores de la organización arquidiocesana y en los próximos días elevará el informe al Vaticano», aseguraron.

Pese a que el arzobispo José Luis Mollaghan se negó a hablar con DyN y luego se manifestó «sorprendido» por la información difundida ayer, otras fuentes eclesiásticas en Roma y Buenos Aires ratificaron que la investigación en Rosario intenta determinar aparentes irregularidades en el manejo de fondos, supuestos padecimientos psiquiátricos del arzobispo y denuncias de laicos y sacerdotes por «maltrato».

En la curia rosarina rechazaron que se trate de una intervención, pero los colaboradores de Mollaghan reconocieron que eran sometidos a una «visita pastoral fraterna» ordenada por la Santa Sede.

Fuentes eclesiásticas ratificaron a DyN que desde hace algunas semana se instaló en la capilla Niño Dios, ubicada a escasas dos cuadras de la sede arzobispal, monseñor José María Arancibia, quien mantiene reuniones de supervisión con diversos sectores de la organización arquidiocesana.

Si bien Mollaghan se negó a hablar con esta agencia pese a insistentes comunicaciones telefónicas con la curia rosarina, desde la llegada de Arancibia se da por descontado en ambientes eclesiásticos que el arzobispo, de 67 años y con 8 años de carrera episcopal por delante, será removido del cargo más temprano que tarde.

Las fuentes eclesiásticas reiteraron que la investigación apuntaba a vigilar el manejo de fondos, una supuesta «insania mental» atribuida por cierto sector al arzobispo y denuncias por «maltrato» tanto de sacerdotes como de laicos.