Vuelve el debate político por los servicios extraordinarios de la Policía de Mendoza

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El Gobierno y la oposición pusieron otra vez en el centro de la escena los servicios extraordinarios de la Policía, que fueron un elemento importante del acuerdo salarial de Francisco Pérez con la fuerza.

El diputado radical Enrique Vaquié, uno de los que se anota para competir por la gobernación en 2015, propuso su abolición. “No se puede privatizar la seguridad, el Policía tiene que cobrar por ocho horas de trabajo y después descansar con su familia», expresó.

Desde el oficialismo, en cambio, defendieron los servicios que hace la Policía para quienes realizan eventos. En el Gobierno se destacó antes que nada el beneficio económico que representa para la Policía y la transparencia de su administración.

“La plata no la maneja el comisario, se recibe en el ministerio y la depositan directamente en la cuenta del policía en el banco”, aclaró en off un funcionario, en medio de la convulsión política que se generó este fin de semana por la renuncia del ministro Carlos Aranda.

Plata fresca y más dinero. Lo cierto es que, desde el punto de vista económico, la Policía no tiene mucho de qué quejarse. Pérez ordenó la semana pasada por decreto, después de escuchar el reclamo de los comisarios, que la cobertura de eventos masivos de todo tipo (salvo la Fiesta de la Vendimia) se realicen bajo la modalidad de servicios extraordinarios.

Esto significa que la plata para los operativos de seguridad dejará de ponerla el Gobierno, como ocurría desde el gobierno de Julio Cobos. Esto aliviará las arcas del Estado, pero además sumará más dinero en el bolsillo de los efectivos.

Ocurre que, hasta ahora, los policías recibían por los operativos en partidos de fútbol y fiestas masivas el equivalente a los “cupos de recargo”, que son las horas extras obligatorias. Cada cupo de cuatro horas se paga a 104 pesos. En cambio, los servicios extraordinarios tienen una tarifa muy superior: por cuatro horas de trabajo en esta modalidad, los policías reciben hoy 170 pesos.

Esto mejorará más todavía. Según se definió en la ley Impositiva de 2014 que recientemente aprobó la Legislatura, el valor pasó a ser de 200 pesos por cada periodo de servicio. O sea, el servicio se pagará a partir de febrero el doble que la horas extras, lo que lo hará más atractivo aún para el efectivo.

El pago anticipado es otro beneficio: el servicio extraordinario se deposita antes del evento en la caja del efectivo, mientras que el cupo se cobra después.

Descanso. El Gobierno asegura que el descanso policial es lo que motivó esta medida, que es muy resistida y genera polémica entre los clubes de fútbol.

Se puso como ejemplo el caso de las unidades especiales de patrullaje (UEP) que creó Carlos Ciurca cuando era ministro de Seguridad.

Estos efectivos no tienen otra oficina que el auto: patrullan de a dos constantemente por los lugares que le indiquen sus superiores.

Los efectivos de las UEP, entonces, tienen menos comodidades que sus compañeros de las comisarías y dependencias. A ellos los cansa más un cupo de recargo, que extiende la jornada normal de 24 horas de trabajo.

Los servicios extraordinarios, en cambio, se realizan en alguno de los dos días de descanso que tiene el uniformado después de la guardia de 24 horas. Un dato es clave en este sentido: cada cual es libre de hacerlo o no.

Lo cierto es que, ya sea por los cupos o los servicios extraordinarios, el Gobierno nunca pensó en respetar las 8 horas de servicio de la que habla parte del radicalismo. Así lo demostró el acuerdo salarial de la semana pasada, que incluyó de entrada la obligación para el Policía de cumplir con 20 recargos de servicio al mes.

FUENTE: EL SOL ON LINE