El Frente Amplio-UNEN volvió a exhibir diferencias tras el debut

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El día después estuvo tan atravesado por la polémica y los cruces internos como el del debut. Lejos de aquietar las aguas, el lanzamiento del Frente Amplio-UNEN (FAU)parece haber potenciado los chispazos que provoca un posible acuerdo con Mauricio Macri . La novedad de ayer, que atizó el fuego interno, fue la «bienvenida» que el Gobierno le dio al flamante espacio de centroizquierda.

Corrió por cuenta del jefe de Gabinete, Jorge Capitanich, que a su habitual estilo imperturbable le sumó ayer una considerable cuota de ironía. «Al lanzamiento [de FAU] asistieron hombres y mujeres que manifiestan tener una experiencia muy profunda en el combate a la inflación . Cuando tuvieron que ejecutar responsabilidades de gobierno nos llevaron a la hiperinflación y al mayor nivel de desempleo», lanzó en obvia alusión al gobierno de Raúl Alfonsín y a los candidatos radicales del frente, Julio Cobos y Ernesto Sanz . «También tienen experiencia en la traición en carne propia», agregó enseguida.

A Hermes Binner le dedicó el pasaje más duro. «Tienen mucha experiencia en el combate al narcotráfico. Han tenido jefes de policía vinculados al narcotráfico», asestó en obvia alusión al ex jefe de la policía de Santa Fe Hugo Tognoli, detenido por supuesta vinculación con ese delito.

Las respuestas llegaron casi a coro. «Nosotros estamos de acuerdo en luchar contra la corrupción y ellos están de acuerdo en robar; nosotros estamos de acuerdo en luchar contra el narcotráfico y ellos están asociados al narcotráfico», retrucó Elisa Carrió en declaraciones radiales.

Sanz, por su parte, analizó la reacción de Capitanich como contrapartida de lo que, afirmó, propone el FAU. «Perdió los estribos porque al Gobierno le duele escuchar palabras como diálogo, consenso, proyectos y futuro», descargó.

La líder de GEN, Margarita Stolbizer, también leyó el embate como un acuse de recibo. «Las declaraciones de Capitanich muestran el nerviosismo de quienes empiezan a ver que ya tienen el barco hundido», aguijoneó.

Más allá del duelo verbal con Capitanich, que promete no ser el último, voces del propio frente alimentaron ayer un nuevo capítulo del espinoso debate en torno a Macri.

Carrió insistió con la conveniencia de no cerrarle las puertas al jefe de Pro. «Yo no lo votaría a Macri, pero el pueblo tiene derecho a elegirlo. Presiento que la sociedad quiere elegir, entre todos los nuestros, también a Macri», planteó. Con el mismo afán admitió: «Ideológicamente no estoy de acuerdo con mucha gente que está en el espacio [por el FAU], pero es un sacrificio que redunda en bien de la Nación». No se detuvo allí. «Tampoco votaría a muchos que son candidatos del propio frente», disparó. Por si quedaban dudas, precisó: «Ideológicamente no estoy de acuerdo con Libres del Sur, pero acepto el sacrificio».

Más tarde, vía Twitter, apeló a una metáfora para reforzar su postura. «Nació la República, pero ahora hay que darle mucha «leche». Yo ya salgo con el «cochecito» a convocar a todos», escribió.

El diputado radical Oscar Aguad, uno de los más interesados en explorar la «vía Macri» para poder disputar con chances la gobernación de Córdoba, su provincia, reiteró que el FAU «debe ser lo más amplio posible». Sin vueltas, completó: «Macri solo no va a ningún lado, lo mismo con Sanz o Binner. Por eso debemos unirnos».

Ofuscado, Sanz intentó deslindar responsabilidades. Dijo por radio que «los medios se hicieron eco de un debate que casi que vino del propio Pro» y que luego «fue tomando forma como si fuera un debate del frente».

Más autocrítica, Stolbizer razonó que el menos beneficiado por la polémica es el propio FAU. «Le estamos dando protagonismo [a Macri]. Estamos hablando de aliarnos con la derecha para ver si sacamos dos votos más y él no habla de nosotros», sopesó.

Tras otra jornada caliente, los cinco presidenciables del espacio participaron anoche del programa A Dos Voces, de TN. Como anteayer en el Broadway, se mostraron sonrientes y en armonía. Pero volvieron a alimentar el debate. «No dejaría sola a mucha gente de Pro que quiere estar en UNEN», insistió Carrió. Sanz admitió que lo que más le importa es «salir a buscar a los votantes del macrismo». Binner intentó un equilibrio difícil de sostener: «La gente en la calle pregunta por qué no [acordar con Macri]. Nosotros decimos cosas que queremos hacer que este gobierno de la ciudad no hace», planteó. Cobos fue el más firme en el intento por enterrar el debate. «Es una discusión saldada. El espacio está definido», afirmó. El que se mantuvo en su posición original fue «Pino» Solanas. Repitió que acordar con Macri «sería una traición». Son apenas las esquirlas más recientes de una polémica que no cede.

DEFINICIONES DE UN DEBATE INTENSO

  • Elisa Carrió – Diputada nacional (c. C.)«Yo no votaría a Macri, pero presiento que la sociedad quiere elegir, entre todos los nuestros, también a Macri»
  • Oscar Aguad – Diputado nacional (ucr)«El frente debe ser lo más amplio posible. Macri solo no va a ningún lado, lo mismo con Sanz o Binner. Por eso debemos unirnos»
  • Ernesto Sanz – Senador nacional (ucr)«Yo diría casi que el debate vino del propio macrismo y que luego fue tomado como si fuera un debate dentro del frente»
  • Mauricio Macri – Jefe de gobierno (pro)«Es bueno todo lo que sea construir, estar dispuestos a dialogar y ofrecer propuestas conjuntas. Es lo que los argentinos esperan»
  • M. Stolbizer – Diputada nacional (gen)«Estamos hablando de aliarnos con la derecha para ver si sacamos dos votos más y Macri no habla de nosotros».
Fuente: LA NACION