Jorge Capitanich, Carlos Zannini y Axel Kicillof van al Congreso a dar explicaciones, tras el fallo de la Corte Suprema de EE.UU.

485

El fallo de ayer de la Corte Suprema de Estados Unidos contra la Argentina en la causa con los fondos buitres obligó a la presidenta Cristina Kirchner a ordenar a su jefe de Gabinete, Jorge Capitanich, y a su ministro de Economía, Axel Kicillof, a que asistan al Congreso para explicar los pasos a seguir del Gobierno.

Aunque no dijo cuándo, Capitanich anunció esta mañana en su conferencia de prensa habitual que irá al Parlamento luego de acordar con los titulares de ambas Cámaras. También asistirá el secretario de Legal y Técnica, Carlos Zannini.

Se espera que en las próximas horas Capitanich acuerde con el vicepresidente Amado Boudou, titular del Senado, y con Julián Domínguez, presidente de la Cámara de Diputados, cuándo será la presentación.

«Concurriremos al Congreso de la Nación, en acuerdo con ambas autoridades, para brindar las explicaciones respecto de los alcance del proceso de reestructuracion de deuda y del fallo de la Corte Suprema de Estados Unidos», señaló esta mañana el ministro coordinador.

Capitanich evitó despejar algunas dudas sobre qué hará el Gobierno, y se excusó en que será Kicillof, en una conferencia que dará esta tarde a las 18, quien «brindará los detalles del fallo». Sin embargo, el jefe de Gabinete reflotó el discurso de ayer de Cristina contra los llamados fondos buitres y defendió la «voluntad de pago de la Argentina».

«Argentina ha hecho esfuerzos para garantizar su voluntad de pago y propiciar el cumplimiento regular de sus obligaciones», afirmó. «Estamos defendiendo el interés nacional y la Constitución Nacional, que implica que es una atribución del Congreso el arreglo de la deuda interior y exterior del país», agregó.

Luego parafraseó a Néstor Kirchner al asegurar que «los muertos no pueden pagar las deudas» y cargó contra el sistema financiero internacional. «Es imprescindible lograr la garantía para que todos los países soberanos puedan hacer el ejercicio de su soberaní

a».

 

Fuente: LA NACION