Amado Boudou deberá ampliar el jueves próximo su apelación en la causa por los papeles truchos del auto

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Por «problemas de agenda», el vicepresidente Amado Boudou había pedido postergar la audiencia ante la sala II de la Cámara Federal por la apelación de su procesamiento en la causa por irregularidades en los papeles de un viejo automóvil. El tribunal de apelaciones fijó la nueva fecha: será el jueves próximo, 25 de septiembre, según revelaron fuentes judiciales a LA NACION.

Boudou está procesado como «partícipe necesario» del delito de «falsificación ideológica» de los documentos de su Honda CRX del Sol, una cupé roja de 1992.

El pedido de postergación de audiencia lo habían hecho los abogados de Boudou en esta causa, Jacobo Grossman y Martín Magram, quienes habían argumentado «problemas de agenda». La audiencia estaba prevista para ayer.

El tribunal de apelaciones debía fijar una nueva fecha para escuchar la ampliación de argumentos de la apelación al procesamiento que dictó el juez federal Claudio Bonadio . La nueva fecha se conocíó hoy: será el jueves 25 de septiembre.

En la apelación, el vicepresidente negó las acusaciones en su contra e insistió en que la responsabilidad de la maniobra que se le enrostra fue de los dos gestores, que están procesados.

Qué pasó. En menos de dos meses, el vicepresidente de la Nación fue procesado dos veces. En la primera causa se lo investiga por el levantamiento de la quiebra de la ex imprenta Ciccone Calcográfica. En la segunda, la investigación es por la falsificación de los documentos de un auto hace 20 años.

El 8 de agosto, Bonadio procesó a Boudou por haber sido «partícipe necesario» del delito de «falsificación ideológica» de los documentos de su Honda CRX del Sol, un automóvil japonés de 1992.

Boudou le cambió el motor a ese auto en 1995, un cambio que nunca fue registrado, y tuvo el auto durante diez años sin hacer la transferencia, que finalmente se realizó con documentación apócrifa.

En los papeles presentados ante el registro hay firmas apócrifas -una de Boudou- y se declara un supuesto domicilio del vicepresidente que en realidad no existe, acreditado con la fotocopia de una página falsa, inventada, de su documento de identidad.

El juez Bonadio sostuvo que el vicepresidente ni siquiera puede demostrar que haya comprado el auto: no presentó un solo papel que así lo acredite, afirmó el magistrado.

Según informó Boudou en sus declaraciones juradas, compró el auto en julio de 1992 en una concesionaria de Mar del Plata hoy cerrada, pero la Justicia constató que en ese momento el auto todavía no había sido importado: estaba en el medio del océano, viajando desde Japón.

Además, en su fallo, Bonadio trazó un paralelismo con el caso Ciccone: sostuvo que el vicepresidente tiene una tendencia a «victimizarse» y a culpar a otros de sus conductas.

Boudou está procesado en el caso Ciccone por cohecho y negociaciones incompatibles.

Fuente: LA NACION