Pérez le tiene miedo a la tormenta perfecta

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Aunque con un grado importante de desorientación todavía, el peronismo mendocino suma de a poco cada vez más dirigentes a su plan de que, por segunda vez desde el regreso de la Democracia, en Mendoza se voten el año que viene de manera separada los cargos nacionales de los provinciales.

El desdoblamiento electoral, que se aplicó una sola vez hasta ahora en la provincia y en 2003, tiene varias argumentaciones. Pero por sobre todas hay una: el oficialismo teme quedar sin chances de pelear el poder en la provincia si se termina por desatar lo que llama «la tormenta perfecta» en las elecciones de 2015, que no es otra cosa que el escenario posible de una fórmula presidencial compartida por Mauricio Macri y por Ernesto Sanz y con Alfredo Cornejo como candidato a gobernador.

En ese esquema el PJ avisora a un Julio Cobos integrando la boleta, ya no con intenciones de volver a sentarse en el sillón de San Martín, sino con la aspiración de convertirse en senador nacional.

Hace unos días un ministro del gabinete se quejaba amargamente. «Hace un tiempo hablamos con Mazzón y así como al pasar nos dijo que hacía más de un año y medio que no venía a Mendoza ¿Cómo nos puede seguir manejando así?». Pero el largo brazo de «El Chueco» siempre está y pergeña su plan para que se larguen todos ahora, que se midan luego en LAS ENCUESTAS y el que no quede, que vaya de intendente a pelear territorios difíciles.

Juan Carlos Mazzón piensa que en diciembre tienen que llegar solo dos aspirantes a Gobernador y se imagina a Adolfo Bermejo y a Matías Roby compitiendo mano a mano. El senador nacional es hoy quien más intención de voto tiene entre los candidatos del PJ y el ministro de Salud es el delfín de Paco. Pero falta todavía para tener certezas y algo más concreto se podría tener un mes, cuando se conozcan los resultados de una ENCUESTA amplia de 1.500 casos que comenzará a realizarse en unos días.

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Mientras tanto se desvanece una fantasía impulsada por propio Chueco, quien apostaba a una candidatura del fallido ex presidente del Banco Central, Juan Carlos Fábrega.

El mendocino no solo cayó en desgracia dentro del kirchnerismo más duro, sino que además quedó expuesto al hacerse públicas las sospechas sobre manejos turbios de su hermano, Rubén Cleofás, a quien la Justicia investiga por sospechas de manejar una cueva para la compra y venta ilegal de dólares en Buenos Aires y en la esquina de la sede del Central.

Allá puede resultar sorpresivo el hallazgo. Pero para muchos peronistas mendocinos «el Rubén» es un personaje conocido. No son pocos los que recuerdan un par de episodios notables de este vecino del Dalvian que llegó a tener uno puñado de contratos con el Estado mendocino a través de una empresa constructura, Hormicom, que luego quebró.

O como cuando cuando casi se agarra a las trompadas con un ex funcionario del ministerio de Seguridad en la época de Carlos Aranda, a quien había estafado. O cuando denunció un robo a sus oficinas de calle Primitivo de la Reta porque le habían sustraído $250.000, cuando en realidad durante el atraco se había llevado solo $2.500 y bajo esa excusa dejó a una decena de sus empleados sin cobrar los sueldos.

Fábrega va a tener que dar más de una explicación por su hermano: desde hace tiempo que no es un secreto a voces que todo crédito importante del Banco Nación, debía gestionarse primero ante Rubén.

Paco habló con Fábrega el miércoles, unas horas antes de que se hiciera pública su caída. Pero la cabeza del gobernador, en realidad, estaba puesta en otro lado.

El jueves, con un flemón en la boca que lo obligó a suspender sus actividades el día anterior, se tomó un avión para poder reunirse con el ministro Axel Kicillof y poder hallar alguna certeza acerca de cuándo Economía le permitirá endeudarse.

Definiciones no trajo el gobernador, aunque sí la esperanza de que el permiso para emitir un bono por $1.800 millones llegará antes de fin de año. Kicillof armará un cronograma para que las provincias que así lo necesiten salgan a tomar financiamiento en el mercado, pero regulará esas salidas para evitar que se dispare la tasa de interés.

Angustiado por la crisis financera, Paco tendrá un alivio en octubre. Esta semana ingresarán $59 millones producto de la primera cuota que pagarán los contribuyentes de la moratoria, luego de que se acordaran más de 56.000 planes de pago. En total, la moratoria sirvió para regularizar deudas por unos $338 millones. Las expectativas de Hacienda, era llegar a un piso de $350 millones.

¿Cuatro elecciones en cinco meses?

Nadie se explica todavía como los jusicialistas locales no apuestan primero a jugarse por ese 30% de voto kirchnerista que está consolidado en la provincia y pergeña estrategias que incluso podrían chocar con los planes de Cristina. Quizás sea, como sostienen unos pocos referente, que hay una estrategia de sumarse no solo a a boleta de Daniel Scioli, sino también a la de Sergio Massa.

En tanto, el cronograma está esbozado aunque habrá que esperar hasta marzo para conocerlo. Pérez haría debutar en junio del año próximo a las PASO locales, en agosto se realizarían la primarias nacionales, en setiembre la elección a gobernador y en octubre el calendario cerrará con los comicios presidenciales. Casi cinco meses de elecciones, una detrás de la otra, con tal de retener la gobernación.

Detrás de todo esto hay intendentes que juegan fuerte. Rubén Miranda, de Las Heras, Jorge Giménez, de San Martín, Emir Félix, de San Rafael, y Alejandro Bermejo, de Maipú. Claro está, se sienten ganadores y con suficiente fuerza de arrastre como para doblegar a Cornejo. Pero la movida resultará inviable sin los votos de Guaymallén. Allí las peleas internas entre el jefe comunal Luis Lobos y el ex intendente Alejandro Abraham, ponen en duda al triunfo y Pérez está seguro de que terminará imponiendo en ese distrito clave a su actual ministro de Desarrollo, Guilermo Elizalde.

Pero la lucha no será sencilla. Los radicales sondean la alternativa de hacer competir en ese departamento al ex titular de OSEP, Marcelino Iglesias, o bien a Juan Narváez. Mientras que Macri está a la búsqueda de su candidato y explora dos caminos: en el PRO hay quienes están impulsando a José «Pepe» Micheli y otros prefieren a una figura nueva como la de Gabriel Ferrari, un productor agropecuario que ronda los 40 años y que desde hace algún tiempo viene trabajando con el macrismo en Mendoza.

Para los macristas aquí el desdoblamiento también es crucial. Saben que no será lo mismo para el joven Ferrari compatir con Mauricio en la boleta o vérselas obligado a pelearla solo.

Sanz renueva su imagen y Cleto por ahora no se baja

El miedo de los peronistas tiene asidero. Pero para que un acuerdo entre el PRO y los radicales se cristalice habrá que esperar. Julio Cobos está decidido a apostar por su carrera presidencial y tratará de despejar esta semana los rumores de que tiene planeado volver a competir por la gobernación.

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Cleto cree que estar bien posicionado de cara a las PASO. Y, aunque nunca se sabe con él, por dos motivos difícilmente compita para la gobernación mas allá de los pedidos que tieneal respecto. Uno, porque dio su palabra (sobre todo a Cornejo) de que no lo hará. Pero además sabe lo que le espera.

El próximo gobernador deberá hacer un fuerte ajuste y se encontrará con una provincia en pésimas condiciones financieras, escenario que a Cleto no le sienta para nada cómodo

Si decide bajarse de la competencia más grande, Cobos podría terminar pidiendo un lugar en la lista de senadores nacionales. Ernesto

Sanz lanzó el viernes su precandidatura y quedó en claro que la estructura partidaria nacional de la Unión Cívica Radical está con él, al lograr sentar en su acto a la primera línea del partido, sumado a algunos referentes del alfonsinismo. Cornejo, como gesto de respaldo institucional, envió al presidente del Comité Provincia, Sergio Pinto.

«Olvidate de Mendoza que es ‘coboslandia’, pero en el resto del país estamos mejor que Cobos que se quedó en LAS ENCUESTAS», se esperanzaban los allegados a Sanz el viernes por la noche. Al sanrafaelino le queda una cuesta por trepar todavía: si bien creció en los últimos meses, su nivel de conocimiento todavía ronda el 60% y ese es un porcentaje que no le alcanza todavía para llegar con chances a las PASO.

El senador soprendió a muchos en el acto del Luna Park con una imagen renovada,consecuencia del trabajo de un equipo de campaña que se alejó bastante del estereotipo del radical de boina blanca.

Con Sanz está trabajando un equipo de comunicación de casi 30 personas comandadas por Gonzalo Berra, uno de los tantos jóvenes que en los 90 se hizo millonario con la venta de empresas tecnológicas y que puso a disposición del candidato de la UCR a toda su gente.

También media docena de personalidades que le revisan los discusos, entre los que están Lucas Llach, el neurocirujano Facundo Manes que lo asesora en materia de educación y Juan Carlos Torre, el histórico escriba de los discursos de Raúl Alfonsín.

El mendocino volvió a mostrarse abierto a una posible alianza con el macrismo, aunque seguirá buscando su camino. Sanz, como Cobos, tratará de fortalecer tanto a su candidatura como al frente UNEN durante los próximos seis meses.

Pero una frase le dejó al pequeño grupo de amigos que lo acompañó tras su lanzamiento en el Luna: «Si yo veo que Unen ( o el PRO en su caso) no llega al ballotage y el poder se va a discutir entre los dos peronismos, voy a encontrar mi límite. No voy a permitir que después yo salga a la calle y la gente me putee porque otra vez entregamos al poupulismo el futuro de la Argentina».

Eso y decir que la alianza con Macri es posible es casi lo mismo. Y podría signifiar el armado de la tan temida «tormenta perfecta», que tanto le quita el sueño al gobierno mendocino.

Fuente: MDZ