River quiere una victoria para olvidar el tropezón en Bolivia

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La derrota en la altura de Bolivia todavía permanece fresca en la memoria de River, que no tuvo el mejor de los estrenos en la edición 2015 de la Copa Libertadores. Sin embargo, la consigna de Marcelo Gallardo es clara para sus dirigidos: olvidar rápidamente ese traspié ante San José de Oruro con una victoria en el campeonato local. El que deberá hacerle frente al intento de recuperación del conjunto de Núñez será Quilmes, otro equipo con una realidad similar a la de River y que también parte con su misma máxima: quedarse con los tres puntos y mejorar tras aquella derrota inicial ante Lanús.

Está claro: la victoria es necesaria para uno y otro. Es por eso que cada uno, con sus armas, buscará ese objetivo. Si bien todavía no confirmó la alineación titular, Gallardo, por un lado, volvería a utilizar a la mayoría de los titulares, incluido Teófilo Gutiérrez, quien no estuvo ante San José. Si bien todavía el entrenador mantiene dos dudas, tiene una certeza: el Muñeco no convocó a Germán Pezzella, quien durante el encuentro frente al equipo boliviano sufrió un fuerte golpe en la zona lumbar. Como el dolor todavía persiste en el defensor, la idea del cuerpo técnico es no arriesgarlo y por eso ni siquiera resultó convocarlo para enfrentar esta tarde a Quilmes (su lugar en el banco será ocupado por Emanuel Mammana).

Del otro lado, Julio César Falcioni fue claro en los días previos al partido. “River es un equipo que en el último año consiguió campeonatos importantes, y nosotros estamos en formación y consolidación. Es una prueba difícil porque vamos a enfrentar a un equipo armado y con trabajo, pero ya contraté dos micros para poner en el área chica”, comentó, un poco en serio y otro poco en chiste, el Emperador, quien durante gran parte de la semana les hizo practicar a sus dirigidos jugadas de pelota parada, buscando sacar la diferencia desde allí. Está claro: será un duelo conestilos diferentes. River, cuidando la posesión de la pelota y el juego asociado. Quilmes, en tanto, parado de contraataque y apostando a algún tiro libre salvador.

El escenario, en los papeles, es ideal para River: el estadio Monumental. A pesar de ello, en la práctica no es así. ¿La razón? Hay cierto malestar del cuerpo técnico y de los jugadores por el estado del campo de juego, ya que tiene algunos sectores (círculo central y áreas) en los que se pintó el césped para que no se notaran las imperfecciones. Es más, ayer, el plantel debió practicar detrás del arco que da a la tribuna Sívori. ¿Cuánto afectará todo esto a Teo y compañía?