¿Se animará Macri a ofrecerle la candidatura a vicepresidente a Cornejo?

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La necesidad tiene cara de hereje. Ese es el dogma que domina la estrategia de Mauricio Macri en las últimas semanas. Ni Maquiavelo ni Durán Barba. Todos los libros han volado por los aires porque las encuestas señalan que la reelección se parece a una utopía con la situación actual del  dólar y la economía.

Han quedado muy lejos aquellos tiempos en los que en la Casa Rosada no se escuchaban argumentos ajenos. No hacemos acuerdos de gobernabilidad con la oposición porque sólo nos quieren sacar ventajas, decían. No hablamos con la prensa tradicional porque nos arreglamos con Facebook que tiene 500 millones de amigos, decían. Y a Cristina   le ganamos con Esteban Bullrich y Gladys Gonzalez, milagro que finalmente sucedió. Pero la caída abrupta de la imagen presidencial; el efecto corrosivo de la devaluación y  la suba de precios, y el sacudón que en el peronismo produjo la aparición de Roberto Lavagna  minaron el optimismo inoxidable del macrismo.

Por eso Macri y Marcos Peña  comenzaron a trabajar en algunas iniciativas que hasta hace poco tiempo desdeñaban. Una de ellas es la de negociar la candidatura a vicepresidente de la fórmula con el radicalismo. La idea siempre había sido elegir a una mujer que ablande la figura presidencial. Las opciones eran repetir el binomio del 2015 junto a Gabriela Michetti. Apostar por el glamour con toque social de Carolina Stanley. O apelar a la imagen fuerte y bolsonarista de patricia Bullrich, la preferida en los focus group más recientes de diseño ecuatoriano.

Pero el desgaste de la coalición de gobierno y la sensación de desbande que comenzaba a observarse en la dirigencia de la UCR convencieron a Macri de la necesidad de cerrar filas en Cambiemos ante la amenaza de un peronismo fortalecido. El radicalismo no parece contar hoy con una dirigente mujer lo suficientemente conocida para integrar la fórmula y de los gobernadores radicales sólo hay uno que se queda sin cargo estatal en diciembre. Alfredo Cornejo, quien deja en diez meses la gobernación de Mendoza y es el titular del Comité Nacional del partido.

¿Se animará Macri a ofrecerle la candidatura a vicepresidente a Cornejo? Aunque el Presidente siempre lo ha elogiado en público, es el dirigente que primero criticó los aumentos de tarifas en los servicios públicos y el que descalifica permanentemente la política social del Gobierno. Claro que un radicalismo en efervescencia como el actual, creen algunos radicales que sólo se alineará bajo la convocatoria de una figura fuerte como la de Cornejo. Por consenso interno y por prepotencia en el debate mediático, el elegido bien pudo haber sido Mario Negri si se hubiera logrado con anticipación resolver la interna de Cambiemos en Córdoba. Y está siempre la incógnita de Martín Lousteau , el ex ministro de Cristina y el ex embajador de Macri que se acerca y se aleja del radicalismo según suenen las campanas.

Son tiempos de incertidumbre. Hoy Lousteau  observa con el mismo interés la trinchera del oficialismo y la de Roberto Lavagna. Y está el pulgar de Elisa Carrió, que puede bendecir o fulminar a un candidato con la misma facilidad. Por eso, Macri se encomienda a la suerte de Cambiemos y se saca una selfie con María Eugenia Vidal y sus ministrosO le entrega a los radicales la oportunidad de elegir de entre los suyos al compañero de la fórmula presidencial. Como en la escena dramática de los juguetes de Toy Story 3 antes de caer al incinerador, los principales dirigentes que han gobernado estos años se agarran de las manos para dar la batalla definitiva. Todo indica que la derrota que los alejará del poder o la victoria que les extienda otros cuatro años los va a encontrar inexorablemente juntos.

Fuente: Clarín