Los vendedores ambulantes no dejan trabajar a las personas con discapacidad como corresponde

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El 10,2% de la población de la Argentina tiene algún tipo de discapacidad. La región de Cuyo es la que presenta mayor proporción de personas con dificultad (11,0%) y la región Patagonia es la que presenta la menor proporción (9,0%). En cuanto a San Rafael, el porcentaje asciende al 16 % de la población de 200.000 habitantes, escala más alta en la medida nacional.

Nuestro departamento lidera la provincia en lo que respecta a las estadísticas de accidentes de tránsito, lo que incrementa de manera directa la cantidad de personas con discapacidad motora.

Desde el punto de vista teórico, según la Clasificación Internacional del Funcionamiento, de la Discapacidad y de la Salud (CIF) publicada en 2001 por la Organización Mundial de la Salud (OMS, 2001), se considera que la discapacidad es toda limitación en la actividad y restricción en la participación, originada en la interacción entre la persona con una condición de salud y los factores contextuales (entorno físico, humano, actitudinal y sociopolítico), para desenvolverse en su vida cotidiana, dentro de su entorno físico y social, según su sexo y edad.

Todas las personas tienen alguna limitación o restricción para realizar diferentes actividades, pero algunas personas tienen dificultades, ya sea de nacimiento o porque las adquieren durante su vida, originadas en una condición de salud, que, al interactuar con diversos factores contextuales (edificios, viviendas, escuelas, medios de transporte, servicios, legislación, programas, políticas, entre otras) sí las afectan en su desenvolvimiento y vida diaria.

La Ley de Sistema de Protección Integral de las personas con discapacidad o Ley 22.431 fue sancionada y promulgada el 16 de marzo de 1981 por Jorge Rafael Videla con el objetivo de otorgar a las personas con discapacidades atención médica, educación y seguridad social. Y modificada para readaptarla en diferentes oportunidades. En nuestra provincia fue acatada recién en el año 2011.

En cuanto a la asistencia la ley Nacional les otorga los siguientes beneficios:

Rehabilitación integral,

Formación laboral o profesional,

Préstamos o subsidios,

Regímenes diferenciales en seguridad social,

Escolarización,

Orientación o promoción individual, familiar y social.

Discapacidad en San Rafael

Dentro de lo que es la ley, para citar solo algo de como se vulneran los derechos de las personas con discapacidad en nuestra Ciudad diremos que el municipio no cumple con el 4 por ciento de cupo que debería tener ocupado por personas con discapacidad, trabajando para el estado, como así tampoco se otorgan la cantidad de viviendas establecidas por ley del IPV. Estamos acostumbrados a que esta gestión se olvide de los que más necesitan.

Personas con discapacidad trabajando como vendedores ambulantes

Aquellos que concurren al kilómetro cero a trabajar cotidianamente, podrán ver en la esquina de Galver a Cristian Yunes, vendiendo nueces desde hace más de diez años.

Cristian

Pablo vendiendo alfajores en su silla de ruedas y desplazándose por todos lados.

Pablo

Pepe, vendiendo lapiceras y repasadores sentado en una manta. Faltan varios que trabajan desde muy temprano, con frío y calor. personas que realizan mucho esfuerzo para salir adelante.

Pepe

Los inspectores no controlan a los vendedores ambulantes que invaden el microcentro

Cabe destacar que los inspectores dependientes del municipio, no trabajan como se debe, sacando a los vendedores que se instalan en el microcentro incumpliendo con las ordenanzas que los regulan la 10887 y la 11038. En otra nota nos ocuparemos de esto.

Cristian que vende nueces, y que no puede desplazarse libremente como las personas convencionales,  muchas veces no vende, porque se le instala un carro de los miles y miles de verduleros que se ubican en forma ilegal en el centro. Esas personas, que tienen tanto las dos manos y los dos pies sanos, deberían darse cuenta que deben caminar, y ser verdaderos vendedores ambulantes.

Pero el municipio le da la espalda a la discapacidad y los vendedores ambulantes no los dejan trabajar como corresponde, se les ponen a vender sus mismos productos o similares al lado de ellos.

Yo quiero invitar a los señores legisladores y al intendente a que recorran la ciudad, y que planifiquen algún proyecto específico que sirva para planificar políticas públicas orientadas en la materia, con el fin de mejorar la calidad de vida de las personas con discapacidad.

Para una persona con discapacidad poder incluirse en la sociedad significa un abanico de oportunidades que favorecen su calidad de vida y el desarrollo humano de ésta y su entorno. Lamentablemente esto no se cumple y las personas con discapacidad tienen que ver sus posibilidades de desarrollo e inclusión en la sociedad menoscabadas por la o las personas encargadas de velar por su bienestar.