Fundamentos de la sentencia que condenó a Gustavo Matar a 4 años de prisión efectiva por chantaje y tentativa de chantaje

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CAUSA N° P-102.458/18.-

La causa de referencia llego a conocimiento del Tribunal, mediante Requerimiento de Citación a Juicio de fs. 534/549 del Legajo original, cuyo objeto procesal quedó fijado en los siguientes términos: “…III). HECHOS… “HECHO I: Que el día 27 de setiembre del 2018 Hector Pascacho se hizo presente en la oficina de calle Barcala al 306 de la ciudad de San Rafael, donde en presencia de Gustavo Brain Matar le preguntó a Emilio Gustavo Matar qué problema tenía con su amigo Oscar Viscio, tratanto de disuadirlo de las publicaciones que realizaba en sus medios donde daba cuenta de irregularidades en el ejercicio de su comercio. Ante esto, Emilio Gustavo Matar le replicó que no tenía ningún problema, que para él “todo era un negocio” y que había visto la oportunidad de hacer uno, añadiendo que el “problema” se podía solucionar contratando una pauta publicitaria, con lo que no publicaría nada mas respecto del local de Oscar Viscio. Que el día 17 de octubre del 2018 Emilio Gustavo Matar llamó por teléfono a Héctor Pascacho, solicitándole que se juntaran, ya que quería mostrarle algo. Ese mismo día en horas de la tarde se juntaron frente al edificio Lopez Martín de la ciudad de San Rafael, y sentados en un cantero, Matar le mostró unos textos, manifestándole que eso era “lo que iba a salir” en la revista, agregando “si vos querés que lo paremos juntémonos con el Oscar y lo vemos, si querés que lo paremos lo paramos y sino esto sigue su curso, yo no tengo ningún problema, yo te muestro que es lo que va a pasar, hasta la clausura definitiva puedo llegar” en referencia al local Plan B. Que en fecha no determinada pero entre los días 20 y 21 de octubre del 2018 los sospechados EMILIO GUSTAVO MATAR y GUSTAVO BRAIN MATAR llamaron por teléfono a Oscar Viscio y a Héctor Pascacho, solicitándoles mantener una reunión, la que tuvo lugar el día siguiente en una oficina ubicada en calle Barcala al 306 de la ciudad de San Rafael, encontrándose presentes Emilio Gustavo Matar, Gustavo Brain Matar, Oscar Viscio y Héctor Pascacho. En dicha oportunidad Viscio y Pascacho le recriminaron a Emilio Gustavo Matar sosteniendo que eran acosados por publicaciones que hacía en medios de su propiedad respecto a irregularidades en el funcionamiento del local Plan B, replicándole éste que no tenía ningún problema, sólo había visto “la oportunidad de hacer un negocio”. Ante estos dichos, Viscio y Pascachio le preguntaron cómo hacían para destrabar que no siguieran esas publicaciones o se suavizaran las palabras. Fue entonces que Emilio Gustavo Matar les exigió que le entregaran cien mil pesos y que después de que pagaran se iba a descomprimir la situación automáticamente, ya que al no salir mas notas periodísticas como las referidas en sus medios, los funcionarios municipales no tomarían más medidas contra su local comercial, ya que la mayoría de los funcionarios tenían el culo sucio y si los apretaba un poco no querían salir en las publicaciones de sus medios, agregando dirigiéndose a Viscio que con su revista podía llegar hasta la clausura definitiva, y “entonces vos verás, si pagarme plata a mi o perder tu negocio”. Seguido Viscio y Pascacho comenzaron a regatear el monto solicitado, acordando en definitiva la entrega de veinte mil pesos. Habiendo accedido los requeridos a pagar el dinero exigido, Emilio Gustavo Matar le manifestó a Viscio “a partir de ahora te puedo ayudar si lo necesitas, si tenés problemas en la municipalidad hasta puedo mediar a favor tuyo y acá en mis medios podes hacer lo que quieras, no tenés problemas de nada”. El día siguiente al que se celebró la reunión de marras –probablemente el 22 de octubre del 2018- entre las 17.00 y las 18.00 horas Oscar Viscio volvió a la misma oficina, donde le entregó a Emilio Gustavo Matar la suma pactada, consistente en dos fajos de diez mil pesos en billetes de cien«. Estos hechos se encuentran calificados como CHANTAJE, previsto y penado por el art. 169 del Código Penal, atribuido a EMILIO GUSTAVO MATAR y a GUSTAVO BRAIN MATAR, ya filiados, en calidad de coautores, cometidos en perjuicio de Oscar Viscio y de Héctor Pascacho. HECHO II: En fecha no determinada pero aproximadamente tres semanas luego de la entrega de los veinte mil pesos por parte de Viscio a Emilio Gustavo Matar, el incuso lo llamó por teléfono, acordando encontrarse en la vereda de la intersección de calles Barcala y Las Heras de la ciudad de San Rafael. Una vez reunidos en dicho lugar, Emilio Gustavo Matar le manifestó a Oscar Viscio que “había cambiado la oferta” y que debía pagarle cincuenta mil pesos mensuales. El día 17 de diciembre del 2018 Oscar Viscio se hizo presente nuevamente en la oficina antes referida, reuniéndose con Emilio Gustavo Matar y Gustavo Brain Matar, oportunidad en la que el primero de los sindicados le manifestó que continuaría ejerciendo presiones con sus medios, y que para cortar eso debía pagarle. Estos hechos se encuentran calificados como TENTATIVA DE CHANTAJE, previsto y penado por los arts. 169 y 42 del Código Penal, atribuido a EMILIO GUSTAVO MATAR en calidad de autor, cometidos en perjuicio de Oscar Viscio. HECHO III: Que en fecha no determinada pero con anterioridad al día 19 de octubre del 2018 Oscar Viscio le manifestó a Alberto Alejandro Roco que había llegado a un arreglo económico con Emilio Gustavo Matar, y que éste quería hablar con él, por lo que el día 19 de octubre del 2018 mantuvo comunicación con el sindicado, quien lo citó en su oficina de calle Barcala al 306 de la ciudad de San Rafael. Una vez en el lugar, fue recibido por Emilio Gustavo Matar y Gustavo Brain Matar. El primero le refirió que habían irregularidades con Plan B, y entre ellas la playa de estacionamiento que explotaba comercialmente Roco ya que no tenía habilitación municipal. Luego el incuso sacó de un bolso una carpeta, exhibiéndole a Roco una nota dirigida a la Municipalidad de San Rafael solicitando la clausura de dicha playa de estacionamiento, exhibiéndole un CD y un ticket que Roco reconoció como los que entregaba a las personas que usaban la playa, refiriéndole que tenía filmado cuando Roco cobraba por el uso de dicha playa. Seguido Emilio Gustavo Matar le manifestó “tengo la carpeta armada. Si no llegamos a un acuerdo yo la presento en la municipalidad”. Roco le requirió a Matar que le explicara a qué se refería con “acuerdo”, contestándole éste que había llegado a un acuerdo económico con Oscar Viscio para no seguir con la campaña mediática que había iniciado denunciando irregularidades, y que “la idea es que vos me arregles un dinero adicional así yo te permito trabajar”. Roco le manifestó que no le era rentable el cuidado de vehículos por lo que no tenía margen para pagarle, y éste le replicó “a mi no me interesa si te es rentable o no, pero si no arreglamos algo yo te clausuro con la Municipalidad. En todo caso, pedile ayuda a Oscar”. Roco concluyó diciéndole que iba a hablar con Oscar Viscio y que le avisaba qué iba a hacer. Para fecha indeterminada pero aproximadamente una semana después de la reunión referida en el párrafo que antecede, Emilio Gustavo Matar llamó por teléfono a Roco recordándole que no había arreglado con él, insistiendo que iba a presentar la “carpeta” en la municipalidad, contestándole el interpelado que no tenía nada que pensar, que no iba a arreglar con él, que hiciera lo que le pareciera, que los números no le daban para pagarle nada, pero que si en un futuro la situación mejoraba sí podía arreglar algo. Estos hechos se encuentran calificados como TENTATIVA DE CHANTAJE, previsto y penado por los arts. 169 y 42 del Código Penal, atribuido a EMILIO GUSTAVO MATAR en calidad de autor, cometidos en perjuicio de Alberto Alejandro Roco. HECHO IV: Que el día 24 de enero del 2019 a las 18.34 horas EMILIO GUSTAVO MATAR llamó por teléfono desde la línea 260443….a Valentino Gastón Valenti, manifestándole que si su novia Celina Tapia coordinadora de Reinas de la Municipalidad de San Rafael le daba una nota o le enviaba fotos de las reinas de la vendimia, eliminaría una publicación del mismo día del medio INFOYA donde la tildaban de homofóbica. Estos hechos se encuentran calificados como TENTATIVA DE CHANTAJE, previsto y penado por los arts. 169 y 42 del Código Penal, atribuido a EMILIO GUSTAVO MATAR en calidad de autor, cometidos en perjuicio de Valentino Valenti. HECHO V: Que en fecha indeterminada pero pocos dias después de asumir Fabiana Esperanza como consejal del Consejo Deliberante de San Rafael en el mes de mayo del 2014, EMILIO GUSTAVO MATAR la abordó en la sala de espera de dicho consejo, exigiéndole la entrega de doscientos mil pesos en concepto de pauta publicitaria, que si no arreglaba la pauta la “iba a pasar mal”. Requerido por la interpelada para que aclarase si la estaba amenazando, éste le replicó “vos sabrás”. Estos hechos se encuentran calificados como TENTATIVA DE EXTORSIÓN, previsto y penado por los arts. 168 y 42 del Código Penal, atribuido a EMILIO GUSTAVO MATAR en calidad de autor, cometidos en perjuicio de Fabiana Esperanza.

CAUSA N° P-102.469/18.-

La causa de mención vino a conocimiento del Tribunal mediante Requisitoria Fiscal de Citación a Juicio de fs. 30/33, en el que se atribuyó a los encartados Emilio Gustavo MATAR y Brahim Gustavo MATAR, el delito de CHANTAJE -art. 169 del C.P.-, al primero de los nombrados en calidad de AUTOR, y a la segundo en calidad de PARTICIPE NECESARIO.-

La relación de los hechos es la siguiente: “Que el día 22 de Octubre de 2.018 en horas de la mañana se reunieron en el local comercial CAFÉ HABANA en inmediaciones de la Municipalidad de San Rafael los incusos EMILIO GUSTAVO MATAR, GUSTAVO BRAHIM MATAR y MARTIN ANTOLIN. En dicha oportunidad Emilio Gustavo Matar le manifestó a Antolín “todos los bolicheros están fuera de la ley y sabemos que es por los grises de la ordenanza 11024. Nosotros sabemos que en tu negocio no te permiten bailar pero con vos tenemos buena onda … sabemos que si investigamos más y empezamos a joder, a todos ustedes los cierran, a viscio le armamos un terrible lío que no abriría nunca más… tuvo que pagar, porque si no, no abría más… si no arreglaba con nosotros no abría más…” minutos después Emilio Gustavo Matar le manifestó a Antolín “… mirá necesito que me hagas un favor, mi hijo (en referencia al presente Brahim Gustavo Matar) tiene la revista DIVERGENTE y necesita auspiciantes, por qué no arreglamos que vos le pasas unas fotos a mi hijo y después te da la pauta publicitaria”.-

PUNTO 6 DEL FALLO. CONDENA al imputado Emilio Gustavo MATAR, por los hechos descriptos en la Requisitoria Fiscal de Citación a Juicio de fs. de fs. 534/549, de los autos N° P-102.458, denominados “CASOS N° I -VISCIO-PASCACHO, y N° III

–ROCO”).-

  1. A) CASO N° 1 “VISCIO/PASCACHO”.-

La acusación por este hecho abarca temporalmente el período de tiempo comprendido entre el 27/09/2018 y el 22/10/2018, al menos según el Requerimiento de Citación a Juicio. En relación a la fecha precisa de este hecho, quedó demostrado, según surge del análisis que sigue, que el mismo se consumó el 18/10/2018, discordancia que, siguiendo el criterio esgrimido por el Sr. Fiscal en sus Alegatos, no altera la esencia del suceso. En cuanto a la dinámica del mismo, la acusación sostiene, en prieta síntesis, que ante el pedido de explicaciones realizado por Viscio y Pascacho a los imputados Gustavo y Brahim Matar, acerca de cuál era el modo de evitar publicaciones de las irregularidades del boliche Plan B en los medios de Matar, Gustavo Matar le habría contestado que eso se solucionaba contratando una pauta publicitaria, luego de lo cual no realizaría más publicaciones en contra del local bailable de Viscio. Que durante esas tratativas, que incluyeron diversos encuentros entre sus protagonistas como seguidamente analizaré, comenzaron con la exigencia de $100.000 pesos, y finalmente concluyeron en el efectico pago de $20.000, que Viscio realizó, constreñido por el temor de que las publicaciones periodísticas continuaran, y con ellas, las consecuentes inspecciones, multas y clausuras de su local bailable. He allí como dije, una apretada síntesis del hecho contenido en la pieza acusatoria, y transcripto en toda su literalidad al comienzo de esta sentencia.-

DECLARACION DEL IMPUTADO GUSTAVO EMILIO MATAR.-

Dado que por este hecho recayó condena contra el imputado Gustavo Matar, amerita que analice con mayor detenimiento su principal acto de defensa material, es decir, su declaración indagatoria, tarea que encaro a continuación; previo a ello, aclaro que debido a que con anterioridad (al tratar el punto 2 del Fallo), esgrimí los motivos que me inclinaron a absolver de este hecho al co-imputado Brahim Matar, centraré el siguiente análisis en la situación de Gustavo Matar, mencionando al primero sólo cuando resulte necesario para el relato de los hechos acreditados.-

Pues bien, Gustavo Matar optó por deponer en la audiencia de debate y lo hizo por espacio de varias horas. Comenzó negando categóricamente haber solicitado dinero a alguien a cambio de algo; subrayó que jamás hizo eso con nadie. Ya veremos por qué razones entendí que esa negativa se encuentra contradicha por el resto de la prueba rendida.-

Luego abundó en detalles sobre el proceso de publicación de noticias en sus medios -cómo se originan las mismas, cómo se compone el grupo de trabajo de quince personas que delibera y decide cuáles noticias se publican, haciendo hincapié reiteradamente, en que es norma de sus medios, que cada noticia publicada cuente con la documentación que la respalde. Este tramo de su declaración fue corroborada por algunos de sus periodistas que depusieron en la Audiencia de Debate, como es el caso de Jorgelina Rey y Marcelo Schmith (extremo que no forma parte del objeto procesal de la causa, ni se cuestiona en modo alguno en la presente sentencia, por cuyo motivo no abundaré en su análisis. Recién volveré sobre el tema, al tratar la mensuración de la penalidad impuesta).-

Jorgelina Rey, empelada de Gustavo Matar, cuyo trabajo lo realiza en negro sin recibo de sueldo

Marcelo Schmitt
Empleado de Matar que trabaja sin recibo de sueldo (trabajo en negro)

Luego detalló con minuciosidad las irregularidades que tanto él en forma personal, como su grupo de periodistas detectaron en el local bailable “Plan B”; se explayó sobre la playa de estacionamiento de este local puntualizando las razones por las que la misma no estaba en regla; habló de la composición societaria de ISAFER S.A. –ente societario que tiene la titularidad del local bailable según el expediente municipal-, mencionando una y otra vez que no entendía por qué no figuraba en el mismo el Sr. Oscar Viscio (siendo que ocurre una situación similar en la sociedad que figura como dueña de sus medios periodísticos -“Norlixo S.A.-, en la que no figura el deponente Sr. Gustavo Matar como accionista, tal como surgió dela audiencia de debate (dijo el propio Matar que no figura porque se encuentra “inhibido” por la A.F.I.P., pero los periodistas Jorgelina Rey y Marcelo Schmitd lo reconocieron como su “Jefe”; agregó como otra irregularidad que le llamaba la atención, que el expediente de habilitación del local Plan B, tramitaba en la misma oficina municipal en la que se desempeñaba como abogado el Dr. Corvalán, siendo que simultáneamente este letrado figuraba en el contrato social de Isafer S.A., como apoderado; abundó asimismo en las averiguaciones que practicó, las charlas que entabló con distintos funcionarios municipales, concejales, directores de área, etc.; habló de episodios protagonizados por su hijo y el deponente en ciertas ocasiones, como por ejemplo el cumpleaños de su hijo, en el que le negaron el ingreso a algún local bailable, se explayó también sobre una ocasión en la que a Viscio una funcionaria policial terminó denunciándolo previo a constatar la falta de agua en su local, etc., etc.: todos extremos extraños al objeto procesal de la causa, y en los que precisamente por tal motivo, no me corresponde ingresar a tratar aquí. Tal como lo explicaré al fundar la calificación legal de los hechos por los que Gustavo Matar resultó condenado, es irrelevante a los efectos del delito de chantaje, si las imputaciones contra el honor son verdaderas o falsas. En consecuencia, no pongo en modo alguno en duda en la presente Sentencia, que lo manifestado por el encartado acerca de que el contenido de las publicaciones de la Revista “Info Ya” sobre el local bailable “Plan B”, haya respondido a la realidad de las cosas. No es esa la cuestión objeto de este proceso.-

En relación al hecho que nos ocupa, sostuvo que fue Pascacho quien lo contactó a él y no al revés, cuestión que luego su Defensa técnica tomó como base de su pedido de absolución por atipicidad, al que luego trataré. Más allá de eso, y por una elemental tarea de higiene del material probatorio relevante, en lo que aquí interesa, destaco de su deposición, las siguientes circunstancias: Gustavo Matar en efecto reconoció haberse encontrado personalmente con Viscio en sus oficinas de calle Barcala 306 de ésta ciudad en varias ocasiones.-

En efecto, dijo que -en razón de que en fecha 27/09/2018 el Sr. Pascacho había pedido una reunión como intermediario de Viscio-, efectivamente se encontraron; que en esta primera ocasión, Viscio le pidió explicaciones acerca de las notas periodísticas que había publicado la revista “Info Ya” sobre su local bailable, y le dijo que quería contratar publicidad en sus medios; que en esa oportunidad estuvieron presentes Oscar Viscio, Pascacho García, y él mismo (que Brahim Matar estuvo sólo diez minutos y se fue).-

Luego aceptó haberse reunido en una segunda ocasión con Oscar Viscio, oportunidad en la que éste le abonó, en dinero en efectivo, la suma de $20.000 en concepto de pauta publicitaria, y le quedó debiendo $10.000, puesto que el total de esa pauta ascendía a

$30.000; es precisamente en base a ese supuesto saldo impago, que Gustavo Matar justificó en su declaración, los varios mensajes que le envió a Oscar Viscio entre el 12/11/2018 y el 17/11/2018 –que surgieron de la inspección de sus teléfonos celulares y en consecuencia no podía negar-, en los que le reclama “haber desaparecido”, diciendo en el Debate que lo llamaba para reclamarle el pago de ese saldo, y para darle la oportunidad a Viscio de demostrarle haberse acogido a las ordenanzas municipales, y así poder publicar también cosas buenas de su local.-

Aceptó también haberse reunido en una tercera ocasión, también a pedido de Oscar Viscio, y dijo que esa fue la reunión del 17/12/2018, ocasión en la que Viscio, sin que él se diera cuenta, grabó la conversación cuyo audio se escuchó en la Audiencia de Debate (esa prueba justamente le impedía negar esa reunión).-

Gustavo Matar aseveró que la denuncia de Viscio y la de Antolín, tuvieron el propósito de frenar las publicaciones de su revista, intención que habría quedado expuesta al pedir en el transcurso del proceso, no sólo prohibición de acercamiento sino prohibición de futuras publicaciones en sus medios. Afirmó en contra de la versión de Viscio y Pascacho, que nunca cesaron las publicaciones en sus medios relativas al local bailable “Plan B”, ya que las mismas continuaron desde el 28/09/2018 –primer publicación por el tema “stripers”-, y la fecha de la denuncia que se formalizó el 18/12/2018. Agregó que jamás Oscar Viscio sufrió clausuras por parte de la Municipalidad, tal como surge del expediente municipal solicitado como prueba, lo que desmiente también la versión de Viscio acerca de la influencia o presión de la que lo acusa ejercer sobre funcionarios municipales.-

Pues bien, de esta declaración extraigo las siguientes conclusiones: 1°) existieron efectivamente sucesivos encuentros entre imputado, denunciante y el testigo Pascacho; 2°) el imputado recibió $20.000 en efectivo de parte del denunciante, supuestamente en concepto de pago parcial de publicidad; 3°) sin embargo, no dijo Matar a lo largo de su extensa declaración, que en alguna oportunidad haya hecho publicidad alguna del local de Viscio; doy por descontado que no lo dijo, porque en verdad jamás se realizaron publicidades de ningún tipo en ninguno de los medios del grupo de Matar que avalen su versión; 4°) tampoco dijo Matar, que en algunas de esas reuniones se hubiesen tratado las características que asumiría esa supuesta publicidad (ni en qué consistiría, ni si sería gráfica, ni en qué sección de la revista o revistas aparecería, ni con qué frecuencia, ni su diseño, etc.); 5°) Dijo además Matar que el presupuesto por publicidad que en esa oportunidad le había hecho a Viscio, debía tenerlo en algún documento de Word, pero no recordaba dónde; en concreto, a lo largo de todo este proceso judicial que ha durado casi tres años, tampoco acompañó Matar en ningún momento, ese presunto presupuesto.-

Por otra parte, en la ampliación de Indagatoria que Gustavo Matar solicitó realizar sobre el final del Debate, dijo refutar a Viscio con la prueba de que las publicaciones en sus medios de prensa acerca de los locales de Diversión Nocturna, siguieron saliendo, no cesaron en ningún momento. Sin embargo, he leído minuciosamente la totalidad de las revistas en formato papel que se acompañaron como prueba por la propia Defensa de los imputados. He compulsado las publicaciones de fechas 28/09/2018 (que en su tapa figura como perteneciente al día 21/09/2018, y que puede llevar a confusión a cualquier lector, sin que ello signifique un error de la magnitud que la Defensa pretendió endilgarle al Fiscal), 05/10/2018, 12/10/2018, 19/10/2018, 16/11/2018, 23/11/2018, 30/11/2018, 07/12/2018, 14/12/2018, 18/01/2018,

25/01/2019, y 02/11/2018. De esa lectura surge que, al menos la edición papel de la “Revista Info Ya”, demuestra que efectivamente, entre el 19/10/2018, y el 23/11/2018 -un mes-, NO  se observan notas periodísticas sobre el local Plan B, lo que al tiempo que contradice la versión del imputado Gustavo Matar, avala las versiones de Oscar y Mario Viscio, así como de Pascacho García, acerca de que antes de transcurrido un mes del pago de los $ 20.000 exigidos por Matar, ya estaba éste exigiendo un aumento del monto, y que recién después de la negativa de Oscar Viscio, continuaron sus publicaciones.-

También su versión de que jamás sufrió el local bailable de Viscio, clausuras por parte de las autoridades competentes, es contradicha por testigos como el abogado Valentino Valenti, que se desempeña en el sector de la Municipalidad que redacta y notifica las resoluciones de clausura, y que aseveró que en varias oportunidades se realizaron clausuras; lo propio aseguraron varios Inspectores municipales, como Cristián Ariel Acevedo, Héctor Padial, Daniel Lozano, Aldo Sarmiento –que dice que Matar tenía especial animosidad contra los locales de Viscio y Antolín, etc.. Evidentemente entonces que esas clausuras tramitan en legajos distintos al correspondiente al expediente de habilitación municipal del local bailable.

La prueba en la que Matar intenta basar esta afirmación, evidentemente no es la adecuada para lograrlo. –

Por todo lo expuesto y como síntesis del análisis de la declaración del imputado, individualmente considerada, computo entonces como acreditado un primer indicio, que es el denominado “indicio de presencia y oportunidad física”, es decir, el imputado mismo ha admitido haberse encontrado efectivamente en el lugar donde se cometió el delito y al tiempo de cometerse.-

Sin embargo, como este indicio de presencia, si bien de suma importancia, no puede por sí sólo probar el hecho que se le atribuye, corresponde agregar que sus explicaciones acerca del concepto por el que admite también haber recibido dinero de Viscio –cuya suma coincide exactamente con la que éste denuncia haberle abonado por su exigencia constitutiva del chantaje-, no encuentra abono en absolutamente ninguna prueba.

Sus explicaciones acerca de que conservó ese dinero porque Viscio nunca lo fue a buscar y que se encuentra a su disposición al día de la fecha, dichas después de dos años y medio de proceso judicial, no constituyen una explicación suficientemente justificativa y verosímil. Si a ello se adiciona, la ausencia de factura por esa supuesta publicidad y su endeble explicación,  y finalmente, la absoluta orfandad de publicidad alguna sobre el local bailable Plan B, en ninguno de sus medios –radiales ni gráficos-, tenemos que, a ese primer indicio de presencia, se suman estas explicaciones ambigüas, equívocas, deficientes, lo que agrega un segundo indicio, el denominado antiguamente como “indicio de mala justificación”. Ello otorga a la versión de los hechos contenida en la acusación, una eficacia mayor que si el imputado hubiera optado por no declarar. Nótese a éste respecto, que el hecho de aceptar haber recibido la misma suma de dinero en efectivo que Viscio denunció y determinó la iniciación de éste proceso, empeora la situación de Matar en cuanto a acreditación del hecho del que se lo acusa, en relación a etapas anteriores del proceso, en que no había admitido tal cosa.-

En este orden de ideas, debo calibrar y computar aquí, las manifestaciones de la Defensa Técnica del imputado en sus alegatos, cuando al fundar su planteo de atipicidad, implícitamente admitió que Gustavo Matar “aprovechó” una oportunidad de negocio propuesta por el denunciante, ya que fue el propio Viscio quien acudió a Matar, para ver de qué modo podían ponerle fin a las publicaciones periodísticas de los medios de éste empresario, en contra de su local bailable “Plan B”. Al entender de la Defensa, el sólo hecho de haber sido Visco el iniciador del contacto, despoja al suceso de tipicidad penal. Coincido con este análisis, sólo en la parte relativa a que Matar “aprovechó” que fue Viscio quien inició el contacto; y lo hago porque así surge del examen de la totalidad del plexo probatorio. Me refiero por ejemplo a otros empresarios dueños de locales de diversión nocturna que depusieron en el Debate, como por ejemplo los señores Cristián Iván Santander –dueño de “Colmena Bar”-, Carlos Luna y Diego Alejandro Medaura -dueños de “Mona Bar”-, que coincidieron en manifestar que a pesar de que, eventualmente, también en la revista “Info Ya”, se publicaron irregularidades de sus respectivos negocios, y que también los mismos recibieron como consecuencia multas y clausuras, nunca Matar les exigió dinero por ningún concepto. Con lo cual, es evidente que este imputado, se aprovecha sólo de aquéllos que lo van a ver porque se sienten preocupados por esas publicaciones. Matar no va a buscar a sus víctimas, las elige de entre aquéllos que lo van a buscar a él.-

Sin embargo, según como veo las cosas, esto no le quita reproche penal a su conducta; bien puede haber sido Viscio el iniciador de los encuentros, pero si en un momento determinado de los mismos, es Matar quien introduce la exigencia ilegítima de una determinada suma

de dinero para no seguir con las publicaciones, el ilícito, lejos de desaparecer, es en ese preciso momento que comienza a configurarse.-

Es precisamente a lo que Matar se refiere como “oportunidades de negocios” cuando Pasacho le habla por primera vez del asunto, o “picardías” como sostiene en el audio que más adelante analizaré; lo que ocurre verdaderamente es que, aprovechando Matar que ha sido Viscio quien ha pedido encontrase con él, en el transcurso de las conversaciones que mantienen, introduce de repente y para sorpresa de su interlocutor, la exigencia ilegítima del pago de una suma determinada de dinero, para cesar con las publicaciones. En ese escenario, no sirven de nada las explicaciones que Viscio intenta darle acerca de que las irregularidades no son tales; eso a Matar no le interesa. En ese contexto, a partir de allí, no se observan dos personas que contratan “pauta publicitaria” en pleno uso de su libertad de comercio y en condiciones de igualdad; muy por el contrario, hay uno de ellos –Viscio-, que “acepta” pagar “porque no le quedaba otra” como sostiene Pascacho en su testimonial, es decir, con su voluntad cercenada, coaccionado, compelido a hacerlo, pues de lo contrario, las publicaciones continuarían y su negocio correrá nada menos que el riesgo de sucumbir. Es muy diferente la posición en la que se encuentra quien voluntariamente concurre a contratar una publicidad porque calcula que ello redundará en ventajas para su actividad comercial, que aquél que se ve obligado a hacerlo porque de lo contrario, su negocio corre riesgos de perecer.-

Héctor Pascacho explicó -con mayor claridad que Viscio-, que los locales bailables se explotan comercialmente sólo cuatro veces al mes; si en dos fines de semana, como consecuencia de las publicaciones periodísticas de Matar, los inspectores municipales o provinciales competentes en el tema de la Diversión Nocturna, proceden a determinar el cese de la actividad y desalojan a su concurrencia, o las infracciones terminan en alguna clausura, el negocio pierde nada menos que el 50% de sus ingresos, y eso puede terminar con los mismos. Por eso es que no es cierto que Matar y Viscio realizaban una contratación en igualdad de condiciones. Matar sabía de su ventaja y la aprovechaba (“… yo no pierdo nada”…, se lo escucha decir en el audio que más adelante analizaré), y por eso es coherente lo que manifiesta que el imputado le dijo en su primer contacto: “no tengo ningún problema con Viscio, para mí estas son oportunidades de negocio”…; pues bien, este tipo de manifestaciones y su recepción en el Alegato de la Defensa, en mi modo de ver las cosas, encierran un reconocimiento, aunque parcial, de la veracidad de este hecho.-

PRUEBA TESTIMONIAL EN RELACION A ESTE HECHO.

Ingresando en el análisis de la prueba testimonial que permite acreditar en grado de certeza el hecho bajo análisis, aunque ya se adelantó en el acápite precedente algo sobre el particular, computo en primer término la del denunciante, OSCAR VISCIO. Este aceptó haberle pedido a Pascacho que intermediare con Matar para pactar una reunión a fin de que cesaran las publicaciones supuestamente mendaces de la revista “Info Ya”, que perjudicaban la imagen comercial de su negocio (“… la gente se deja llevar por lo que lee aunque sea mentira…, dijo en el debate), y generaban inspecciones municipales y provinciales de Diversión Nocturna. Dice que hablaron para ver qué quería Matar para cesar con esas publicaciones, y que al reunirse, éste primero le pidió $10.000, luego $50.000, y finalmente llegaron a “un pacto” por el que pagó $20.000.-

Aclara que ese monto no era en concepto de pauta publicitaria, puesto que no necesitaba pautar en la Revista de Matar que tenía llegada a una clientela distinta a la que concurría a los locales bailables. Dice que a cambio de esa suma, Matar se comprometía a cesar con las publicaciones y a ayudarle con sus contactos en el Municipio en lo que pudiera. Que le pagó los $20.000, y sin embargo, a los pocos días Matar lo llamó y se volvieron a juntar, oportunidad en la que quiso cambiarle “la cifra”, por un monto mayor. Dice que como él se negó, las publicaciones continuaron, se tornó “un calvario” seguir trabajando, sufrió muchas clausuras a consecuencia de la presión que las publicaciones de Matar generaban en los inspectores municipales, y que éste los coaccionaba para que lo clausuraran definitivamente. Dice que fue en Septiembre u Octubre de 2.018 que empiezan los contactos de Pascacho con Matar pero no puede precisar las fechas, aunque recuerda que fue un día de semana, martes o miércoles. Que fue con Pascacho a las oficinas de Matar en calle Barcala. Que en una segunda oportunidad volvió y le entregó los $20.000 en efectivo, y que presentó como prueba los whatsapp en los que Matar “lo apuraba” para que volviera a hablar con él. Dice que la entrega del dinero la realizó en el segundo encuentro con Matar, aquél en que lo grabó; que la exigencia de aumento del monto, Matar la hizo por teléfono, cuando “… uno ya estaba en este juego de pagarle para seguir trabajando…”; refiere que las clausuras de los organismos municipales de control venían como consecuencia de las publicaciones que Matar hacía, y de las presiones que ejercía personalmente sobre funcionarios municipales; a preguntas de la Defensa, respondió que en la charla con Matar en la que grabó el audio, lo hizo para munirse de pruebas, pero explica que en ningún momento le hizo referencia al pago de dinero que le había hecho anteriormente, porque Matar “… es muy hábil, y si yo le preguntaba, se podía dar cuenta que lo estaba grabando…”.-

En la valoración del peso probatorio de este testimonio, no desconozco sus debilidades, pues surgen evidentes fallas de memoria respecto, por ejemplo, a la cantidad de encuentros personales que mantuvo con Matar entre Octubre y Diciembre de 2.018. Además, de sus expresiones, tomadas en su literalidad, parece llevar la razón la Defensa cuando habla de un “acuerdo” o de un “pacto” con Matar, como dando a entender que la entrega de dinero que realizó Oscar Viscio, fue totalmente voluntaria.-

Sin embargo, un análisis más agudo, no puede descuidar sopesar las falencias de memoria y de expresión de las que pueda adolecer un testigo determinado. Creo que ese el caso de Oscar Viscio, que en lo que respecta a las fallas de memoria, es evidente su olvido acerca de, por ejemplo, la cantidad de encuentros personales que tuvo con Matar; más allá del reconocimiento explícito de éste último de que fueron más de dos las veces que se encontraron, es evidente porque así surge del audio de la conversación que Viscio acompañó como prueba (que responde al último encuentro personal que tuvieron, dado que al otro día Viscio interpuso la denuncia, que no fue en esa ocasión que hizo entrega del dinero, dado que el audio refleja el encuentro de principio a fin, como destacó el abogado Defensor Dr. Javier Pérez).-

En cuanto a sus dificultades al comunicar sus ideas, las mismas también surgen nítidas, puesto que a la par que habla del “acuerdo” o “trato” que hizo con Matar (expresiones que reflejan la idea de algo consensuado), vierte otras expresiones que revelan que no hubo tal acuerdo, sino que en realidad, actuó presionado; por ejemplo esa frase que subrayé en párrafos anteriores: “… uno ya estaba en este juego de pagarle para seguir trabajando”, que interpretada correctamente, refleja la idea de haber pagado porque, de lo contrario, no podría seguir con su negocio (para poder seguir trabajando).-

Surgieron claras las dificultades de memoria de Viscio, cuando ya en su denuncia, interpuesta a escasos dos meses del primer encuentro con Matar, si bien aclaró que no recordaba con precisión qué día había tenido lugar, mencionó la del 20 o 21 de Octubre de 2.018 (días sábado y domingo respectivamente), siendo que del debate ha surgido claramente que esa reunión ocurrió –o bien el 17 o como máximo el 18 de octubre de 2.018-, que recayó precisamente en miércoles o jueves, días de la semana en el que sí acertó Viscio en su evocación. Más allá de estas patentes diferencias, que no son relevantes en modo alguno, coincido con el Sr. Fiscal en que las mismas revelan que no ha seguido un libreto predeterminado y preparado, sino todo lo contrario, no se ha preparado, sus fallas de memoria son naturales consecuencias del paso del tiempo o de su propia persona –transcurrieron casi tres años entre la fecha de los hechos que denunció y el debate de la presente causa-. No se ha confabulado con Héctor Pascacho para brindar declaraciones concordantes, no ha sido preparado su testimonio en modo alguno. En suma, esas falencias, hablan más a favor de la credibilidad de su relato, que de la mendacidad del mismo.-

Agudizando la atención para desentreñar el verdadero sentido de sus palabras, y superando esas falencias de memoria propias del paso del tiempo y de un testimonio no elaborado artificialmente, se puede sostener que OSCAR VISCIO no ha mentido, que ha mantenido en esencia la parte principal de su relato –la exigencia de dinero sin derecho por parte de Matar para cesar en sus publicaciones-, y que en consecuencia, aún sin desconocer esas falencias, es un elemento probatorio de cargo en contra del imputado. Para terminar de ser claro en el examen de este testimonio, quiero expresar sin ambages, que si este testimonio fuera el único elemento de cargo en contra de Matar en este proceso, no sería suficiente para alcanzar el grado de certeza requerido en esta etapa procesal para emitir un fallo condenatorio, siguiendo el mismo criterio antes esgrimido en los casos “Antolín” y “Esperanza”. Pero no es el único, y tampoco es el primero, como surge del análisis realizado al examinar la declaración del imputado. Sigamos examinando entonces el resto del plexo probatorio.-

HECTOR PASCACHO GARCIA, refirió al principio de su deposición, que a raíz de las publicaciones de la revista “Info Ya”, Viscio le pide que haga de mediador con Gustavo Matar; que después de algunos intentos fallidos por teléfono y vía mensajes whatsapp, logra finalmente comunicarse. Que le plantea la situación a Gustavo Matar, y éste le responde que no era un tema para hablar por teléfono, y le propone juntarse personalmente. Que él concurre al lugar donde Matar tiene su grupo de medios, en la calle Barcala, sobre mediados o fines de Septiembre de 2.018. Que Matar lo recibió muy bien, le mostró las instalaciones, y en relación al tema de Viscio, empezó diciéndole que realizar publicaciones periodísticas era su negocio, y que si Viscio deseaba realizar algún descargo, que tenía sus medios a disposición. Que la charla transcurrió por carriles normales, hasta que en un momento dado, Gustavo Matar le dijo que el problema “con una pautita publicitaria se podía arreglar”, pero que eso deberían hablarlo con Viscio, quedando de acuerdo en realizar una nueva reunión. Que efectivamente concurren en otra oportunidad con Oscar Viscio al mismo lugar. Que fue una reunión larga, pero que en la misma Gustavo Matar dejó bien en claro que en caso de no acceder a la pauta publicitaria, él podía llegar hasta la clausura del local “Plan B”; que les insistió en que para él, estas cosas representaban “oportunidades de negocios”, y que lo que escribía en sus medios, era “su” verdad. Refiere que entonces Viscio le dijo que si había que poner una pauta, de cuánto dinero estaban hablando. Que Matar habló primero de

$100.000, a lo que Viscio ni siquiera contestó porque la cifra era exorbitante; que siguieron hablando de otras cosas, que se manifestaba con evasivas permanentes, y en algún momento habló de $50.000; que continúan las evasivas hasta que en un momento determinado dice: “$20.000 es el número”. Que si Viscio pagaba, podía ayudarlo, “liberarle la zona”, haciendo referencia a las inspecciones municipales. Refiere Pascacho que Oscar Viscio aceptó creyendo que de ese modo iba a poder seguir trabajando, y que al otro día, según le contó Viscio, fue y le pagó ese monto de dinero. Que sin embargo, no pasó ni siquiera un mes desde el pago, y Matar le reclamó a Viscio una suma mayor. Que como Viscio no aceptó, lo llamó aél diciéndole que Viscio estaba perdido y que si no aparecía, el asunto se volvía a podrir. Que lo llamó un día que el deponente se encontraba en el edificio López Martín, bajó, y se sentaron con Matar en el cantero de la vereda, lugar en el que éste, mostrándole una carpeta, le dijo que si Viscio no aparecía, la llevaría a la municipalidad. Que ese fue el último encuentro que tuvo con Matar, y después siguió viendo las publicaciones en contra del local de Viscio. A preguntas de las Partes, responde que cree que la primera reunión en la que participa Viscio, fue en la segunda semana de Octubre de 2.018, y estaban Matar padre e hijo.-

Héctor Pascacho fue sumamente claro cuando dijo que “la pauta publicitaria” a la que se refería Gustavo Matar, era una forma de enmascarar la presión que ejercía sobre Viscio para que éste le pagara, puesto que los montos de las verdaderas pautas publicitarias en ese entonces, en televisión que eran las más caras, no llegaban al 50% de lo que Matar le pedía a Viscio; que él como hombre de medios, lo sabía perfectamente, ya que se dedica a lo mismo que Matar, con la diferencia que las pautas las consigue por la calidad de sus producciones y no por presiones indebidas. Agrega datos relevantes, tales como que nunca en esas charlas se habló de si la supuesta publicidad iba a ser gráfica, visual, etc., lo que demuestra que no se referían verdaderamente a una publicidad. Que fue Viscio quien le comentó que le había pagado al otro día los $20.000, pero que no estuvo presente. Que en la primera reunión no se habló de dinero sino de pauta, que literalmente Matar le dijo “esto es algo que con una pautita se puede arreglar”. Dijo además que las publicaciones en la revista “Info Ya” eran el centro del problema porque generaban una “sobreactuación municipal”. Que Matar le habló de “oportunidades de negocio”, que con pauta se solucionaba, es decir, que estaba pidiendo dinero. Que Matar primero le dijo a Viscio que le hiciera una oferta, y Viscio le contesta que él no podía poner el precio, que lo dijera Matar. Que después ocurrió lo de las cifras que fue tirando de $100.000, $50.000, hasta llegar a $20.000 y decir “este es el número”. Que recuerda que antes de cumplirse un mes de ese pago, Matar ya estaba exigiendo a Viscio un importe mayor. A preguntas de la Defensa, respondió que el perjuicio para Viscio estaba en las publicaciones periodísticas y lo que estas generaban en cuanto a multas, clausuras, etc.. que ese tipo de locales, trabaja 3 o 4 veces al mes, y entonces, que no pueda hacerlo en dos oportunidades nomás, ya está al 50% de su rentabilidad. Dijo no recordar si a esa altura el local bailable de Viscio tenía ya clausuras o multas, y que no le constaba que Viscio tuviera todo en regla, que eso es lo que le decía a él. Que el inmueble donde funciona “Plan B” pertenece a su familia, pero él no lo usufructúa. Finalmente, aclarando lo que dijo al comienzo de su testimonio, refiere que no está seguro si al hablar por primera vez con Matar, había salido ya alguna publicación o no, que sólo lo supone, pues de lo contrario, no habría habido problemas.-

Me he extendido en la reseña de este testimonio, pues entiendo que el mismo tiene toda la precisión de la que carece el testimonio de Viscio, y toda la objetividad que se le puede pedir a alguien que rememora acontecimientos ocurridos hace casi tres años. La Defensa trató de desprestigiarlo, llegando incluso a solicitar compulsa por falso testimonio, pedido que analizaré al tratar la “TERCERA CUESTION”, pero adelantando que las razones esgrimidas no son atendibles en modo alguno. Sólo me limitaré a decir en este acápite, que el hecho de que fuera la familia de este testigo la propietaria del inmueble donde funcionaba el local bailable de Viscio, no es razón suficiente, por sí sóla, para descalificar su testimonio. Este testigo admitió esa especie desde la investigación penal preparatoria, y del tenor de su testimonio, no puede relevarse ningún tramo del mismo que resulte incoherente. Muy por el contrario, brinda una declaración sólida y serena a la vez, abundante en detalles de tiempo, modo, lugar, conducta de los intervinientes, tenor de las conversaciones, interpretaciones de las mismas, y lo hace de un modo homogéneo, sin incurrir en contradicciones que permitan hallar atisbo siquiera de mendacidad.-

Pascacho relata cómo fue la génesis del encuentro, que fue Viscio quien le pidió intermediar, pero es sumamente claro en lo medular del hecho: Matar disfrazaba su exigencia ilegítima de dinero, bajo el ropaje de “pauta publicitaria”, dando las razones de por qué era evidente que no se trataba de publicidad sino de exigencia de dinero, a saber, porque jamás hablaron de las características de esa supuesta publicidad, y porque los montos exigidos superaban con creces a los valores de la verdadera publicidad televisiva de ese momento. Se trata de un testigo que es preciso en cuanto a la dinámica de los encuentros, el tenor de las conversaciones, los roles que a cada interviniente les cupo en las mismas, y que puede evocar con fidelidad expresiones decisivas vertidas por el imputado en aquéllos encuentros. Por lo demás, ha mantenido incólume su versión de los hechos a lo largo de todo el proceso.-

En definitiva, Héctor Pascacho es nada menos que un testigo presencial de las exigencias dinerarias ilegítimas que Matar realizó a Viscio a cambio de promesas de no seguir con las publicaciones periodísticas en su revista “Info Ya”, perjudiciales para el local bailable Plan B, de propiedad de Viscio. Testigo que además es una tercera persona, distinta de la persona que sufre el detrimento patrimonial indebido -Oscar Viscio-, con lo que se yergue como elemento probatorio independiente; en relación a esto último, el hecho de que sus padres sean los propietarios del inmueble donde funciona el local bailable de Viscio, no lo descalifica como testigo. El resto de los participantes en esos encuentros –los dos imputados y Oscar Viscio- han concordado en que el mismo estuvo presente en ellos. Por lo demás, su versión es insusceptible de achacarle lagunas, contradicciones o falencias que permitan dudar de ella. Es consecuencia, es un elemento de cargo de contundente peso incriminatorio. Quizá porque sabe perfectamente eso, es que la Defensa intenta desplazarlo del plexo probatorio mediante su solicitud de compulsa por falso testimonio.-

Otros testigos, tales como MARIO VISCIO –hermano del denunciante-, ALEJANDRO ROCO y MARTIN ANTOLIN, dieron cuenta en sus respectivas declaraciones testimoniales, haber conocido el hecho bajo análisis, pero en forma indirecta, es decir, por los dichos de Oscar Viscio o de Héctor Pascacho en el caso de Mario Viscio. Es decir, son testigos de oídas, y su peso probatorio, es muy relativo. No obstante ello, y a pesar de ser hermano del denunciante, hay una porción de los dichos de Mario Viscio que incluso coinciden con lo dicho por el propio Gustavo Matar. Me refiero a las publicaciones que realizó Mario Viscio en redes sociales, tildando de delincuentes a los miembros de la familia Matar; ello como consecuencia de las publicaciones de los medios de Matar acerca de las irregularidades del local bailable “Plan B”, de propiedad de su hermano. Esas publicaciones en un momento determinado fueron borradas por el propio Mario Viscio; pues bien, éste explica ese accionar diciendo que obedeció a un pedido de su propio hermano Oscar, debido a que si no levantaba esas publicaciones difamatorias contra la familia Matar, se le “caía” el supuesto “acuerdo” que había hecho con Matar. Lo que trato de decir, es que los dichos de este testigo confirman la veracidad de los hechos investigados, puesto que de no haberle contado su hermano Oscar del “trato” que había hecho con Matar, no se explica por qué motivos habría levantado de sus redes sociales las publicaciones antes referidas sobre la familia Matar.-

Hay otros testigos indirectos o de oídas, que también se enteraron de la exigencia dineraria ilegítima de Matar a Viscio, como el Dr. Juri Sticca, a tal punto que fue eso lo que le llevó a decirle en un encuentro casual que tuvo con Pascacho y que generó el careo que se incorporó al debate por su lectura a pedido de ¨Partes, que ese era un tema que debían arreglar Matar con Viscio, es decir, ajeno a la órbita municipal. También oyó una especie semejante, el Inspector municipal Jorge Contreras, cuya declaración también ingresó mediante su lectura al debate, a pedido y con conformidad de Partes.

Si bien reitero que esos testimonios son “de oídas”, es decir, de escaso peso específico como prueba de cargo, lo hago con el siguiente propósito: si la exigencia dineraria ilegítima por parte de Matar fuera sólo un invento de Oscar Viscio, tendríamos que colegir que se trata de una personalidad psicopática, en verdad macabra, capaz de mentirle hasta a su propio hermano, sólo con la idea de que en un proceso judicial futuro que hubiera pergeñado iniciar, éste y los demás nombrados fueran convocados como testigos para avalar sus dichos. En realidad, no me impresionó Viscio con una personalidad capaz de elucubrar semejante plan.

PRUEBA OBJETIVA. AUDIO Y MENSAJES ENTRE IMPUTADOS Y TESTIGOS.-

Comenzando por el análisis del tenor de la grabación realizada subrepticiamente por Oscar Viscio, de la conversación que mantuvo con Gustavo Matar en fecha 17/12/2018, es decir, un día antes de interponer su denuncia, surgen expresiones que constituyen prueba objetiva del hecho de chantaje que se analiza. Es decir, a diferencia de la acusación pública y privada, no encuentro en este audio prueba de un hecho independiente constitivo de tentativa de chantaje, como expliqué al verter precedentemente los fundamentos correspondientes el “Punto 3 del fallo” de la causa, sino prueba de que tal chantaje se había configurado anteriormente. Doy razones, aclarando que los extractos que realizaré a continuación, pueden no ser totalmente fieles en su literalidad al original, pues son producto de lo que pude transcribir en la audiencia de debate mientras se reprodujo el audio.

A partir de minuto 03;38, se escucha la voz de Gustavo Matar que sostiene: “… y no se lo van a permitir más, es más se lo van a desmantelar (aparentemente se refiere al “corralito” que él había fotografiado en la vereda del local Rock and Rolla del denunciante Antolín), y así van a pasar un montón de cosas, no van a poder poner música…, a ver Oscar, hay una cuestión…, ya te lo expliqué la otra vez…, después por distintos motivos, que se hacen los locos, que esto, que lo otro, fue creciendo, tuvimos una charla, quedó ahí nomás, después traté de juntarme con vos, no te vi más, entonces entiendo que si no te vi más, no me contestaste…, entonces listo, o sea, doy por entendido que no tenías ganas de que nos juntáramos. Punto. Se terminó, o sea, no demos vuelta con esto, también te lo explicamos, hay un montón de cosas…, hay una realidad loco, por culpa de la Municipalidad, de la mitad de la Municipalidad, de un cuatro de la Municipalidad…, hay un montón de cosas que funcionan mal. Cuando apretás un poco ahí nomás se retraen y te entregan. Te entregan…”.-

Aproximadamente a partir del minuto 17 del audio, se escucha que Matar dice: “yo quiero cagarle el negocio a nadie pero no me boludeen…, ¿sabés por qué están todos hoy movilizados? Porque yo saqué una foto! …esto es así, ustedes siempre van a tener una rueda pinchada, siempre, entonces, no nos boludees, … les gusta desafiar a ustedes?… yo saco en la revista lo de Isafer, y a vos no te reciben más en la Municipalidad, que venga Dorothy Selvaggio, chau loco…, hoy con esta foto fue un escándalo, estaban horrorizados, están todos pendientes: esta foto publicada en tapa, le hace un agujero al vago…; Minuto 27,14 del audio, Matar sigue diciendo: “… ahora, me deja de chupar un huevo cuando me boludean, tuvimos una charla, vos desapareciste, listo, chau…”.-

A partir del minuto 29,30 del audio se puede escuchar nuevamente a Matar diciendo: “… me entendés, yo no tengo que andar convenciendo de esto a nadie, esto no lo empezamos nosotros, lo empezaron ustedes, haciéndose uh la tengo re larga, listo la tienen larga, listo, te lo vuelvo a decir, todas las semanas hacemos notas, un año, hasta 2.028 pongo tu boliche y te lo promociono boludo, o sea, son boludeces las que hacen, sobre todo sabiendo que en los expedientes tenés siempre alguna huevada mal, entonces es una pelotudez…, o sea, querés que charlemos, charlamos, no querés charlarlo más, no me saludes más, o sea, te juro…, me entendés…, no tengo ganas de discutir…, es corta loco, o sea te lo dije, te repito lo mismo de abajo, o sea, no hablemos más, o sea, se terminó me entendés, pero no boludees, o sea te lo digo a vos…, que te fuiste al campo, que viniste, qué se yo, o sea, me tomás el pelo, yo tengo la misma edad que vos culiado…, a ver Oscar, la otra vez desapareciste, y vos decidiste desaparecer, entonces yo no puedo tener otra interpretación de que listo, cortaste el diálogo, se terminó, listo, lo que hablamos quedó en nada, chau, listo, ¿cuál es el problema”, no hay ningún problema boludo!, o sea, para mí no hay ningún problema, sigo haciendo lo que hacemos, listo, se terminó”.

Minuto 39,45 del audio: Nuevamente Gustavo Matar expresa: “… siempre van a tener una rueda pinchada, no boludeen, no rompan los huevos, no se hagan los pistolas, y acá no hay una competencia, te aclaro, yo la tengo re corta, acá no es de pistola larga, es de inteligente, de comerciante, yo no tengo nada que perder…, cuando hago estas picardías, es porque es una picardía la política”. A partir del minuto 40,52 se lo escucha a Gustavo Matar decir: “ahora, si se van a poner a pelotudear…, bueno listo. Esto es como un juego. Cada uno juega la suya, te la hago cortita y yo termino acá, te lo dijimos la otra vez, te lo explicamos y no cambia nada. En otro momento del audio se lo oye decir: “es cortita, cuando empecemos a hablar de otra cosa…, en tres semanas, no pasó nada y todos conviven…”.-

Interpretación de los tramos extractados.-

Este audio debe correlacionarse tanto con la versión del imputado en su Indagatoria, como con las versiones de los testigos de cargo, para así determinar a cuál de las dos responde más adecuadamente. En ese análisis, y como antes adelanté, creo que claramente el tenor del audio apoya la versión incriminatoria. Veamos.-

Del primer tramo de la conversación antes reseñado, es posible interpretar que esa reunión previa que Matar reconoce haber tenido con Viscio, en la que “le explicó todo”, encuentra correlación con las versiones de Oscar Viscio y Pascacho, en relación a que el problema de las publicaciones que preocupaba a Viscio, se arreglaba con el pago de lo que él llamaba “una pauta publicitaria”; Y cuando hace referencia a que como Viscio no le contestó más los mensajes, interpretaba Matar que el nombrado no tenía ganas de que se volvieran a juntar, se refiere en realidad a que éste no aceptó seguir pagando, como también sostienen Viscio y Pascacho, y por eso es que le dice “bueno entonces listo, se terminó”, frase que repite más adelante varias veces y con la cual les comunica que seguirá realizando lo que sabe hacer, sus publicaciones, como surge expresamente en pasajes posteriores de dicho audio. En ningún pasaje se oye a Matar decirle a Viscio que esperaba el pago del saldo de la supuesta publicidad, ni nada que avale su versión.

Luego, cuando Matar hace referencia a que hay cosas que funcional mal y “cuando apretás un poco, te entregan”, perfectamente se corresponde con la versión de los denunciantes de que las publicaciones de Matar, muchas veces, al hablar de irregularidades no sancionadas, de inspectores presentes en algún local que por alguna razón no se ajustaba a las normas, etc.,era el medio que usaba para presionarlos (“apretás un poco”), y quienes “te entregan”, hace referencia a los inspectores competentes en el control de la diversión nocturna, que proceden a aplicarle multas y clausuras. Ello se compatibiliza perfectamente con los testimonios de algunos inspectores municipales como Daniel Lozano, Héctor Padial, que fueron muy claros al señalar que incluso por haber tenido incidentes personales con Brahim Matar que pretendía ingresar fuera de horario a los locales, los sacaba a estos inspectores en las revista “Info Ya” reiteradamente, incluso hasta con fotografías familiares, denostándolos o denunciando falta de sanciones. Léase en este punto la desgravación del audio al que hago referencia al tratar la Segunda Cuestión, y que rola transcripto a fs. 458, y se advertirá la corrección de esta línea de razonamientos.-

Esto último se puede leer hasta expresamente en algunas de las revistas “Info Ya” acompañadas como prueba. Por ejemplo, en la correspondiente a las ediciones de fechas: a) 05/10/2018 –en la que dice que fue la publicación de “Info Ya”, la que generó un expediente en la Dirección de Asuntos Legales del Municipio y que pidió explicaciones directas a funcionarios municipales nombrando a Lucio Lanzi y Aldo Sarmiento-; b) 12/10/2018, en la que se expresa que “Otra vez Info Ya provocó que la municipalidad inspeccionara la playa de estacionamiento y detectara que no tiene habilitación-, c) 23/11/2018, en la que vuelve a decir que fueron las notas de “Info Ya” las que generaron no sólo los expedientes y las actas de inspección, sino hasta el nombramiento de una abogada en la Municipalidad para ordenar esas irregularidades, etc.; vemos cómo las pruebas testimoniales de cargo antes analizadas, van encontrando sustento no sólo en el audio de la conversación que analizamos, sino hasta en el propio tenor de las notas periodísticas de la revista dirigida por el encartado. Si hasta en la propia revista, públicamente, se auto mencionaba como generadora de las inspecciones de los organismos estatales de control, pues es perfectamente posible que de la misma influencia se haya jactado Matar con Viscio, Pascacho, Roco, Antolín, etc., como todos los nombrados coinciden en sostener.-

De otro tramo del audio, se puede colegir que Matar –como dice Viscio-, le anunciaba que podía continuar sus publicaciones “promocionando” el local bailable de Viscio hasta 2.028; le dice que es una “pelotudez” lo que hacen, sobre “todo sabiendo que siempre tienen algo mal en los expedientes”. Bien puede colegirse que la “pelotudez” está en no seguir pagándole “la pauta” a él, y que es plenamente consciente de las irregularidades que tiene Viscio en los expedientes municipales. Le recrimina a Viscio que “desapareció”, y que por eso interpreta “que lo que hablaron” (la exigencia de pagos en concepto de supuestas “pautas”), quedaba en nada y él seguiría haciendo lo que hace (es decir, seguiría con las publicaciones sobre las irregularidades del local Plan B), agregando que eso no es un problema para él, es decir, para el propio Matar. Ciertamente, tal tenor en las manifestaciones de Matar en esa charla, se compadece con la versión de Viscio y Pascacho, acerca de que este imputado los amenazaba con seguir publicando cosas en su revista, y que el hecho de que Viscio hubiera “desaparecido”, lo interpretaba como que “lo que hablaron quedó en nada”. A mi juicio el tenor intimidatorio y amenazante aparece nítido en esta frases de Matar.

Nótese cómo el tipo de frases que vierte Matar, que aluden a que los locales de diversión nocturna siempre van a tener irregularidades, siempre van a tener “una rueda pinchada”, o “siempre van a tener alguna huevada mal en los expedientes”, que se repiten en varios tramos del audio que analizo, a la par que sustentan la veracidad de lo expresado por los testigos de cargo, se contrapone claramente con la explicación que el propio Matar le da en su indagatoria, a sus propios mensajes a través de los cuales le pedía insistentemente a Viscio que se reunieran, y hasta le reprochaba haber desaparecido, alegando que lo hacía para que Viscio le demostrara haber adecuado su comercio a las normas municipales, para así publicar también eso como algo positivo. Sin embargo, surge de sus propias palabras en el audio, de que estaba seguro de lo contrario, es decir, de que los locales nunca iban a poder estar totalmente adecuados a las normas. Con ello, una vez más adquiere verosimilitud la versión de Viscio consistente en que la amenaza de Matar para exigirle la continuación de los pagos, estribaba en que seguiría publicando esas irregularidades que sabía que los locales tenían y que nunca iban a terminar de arreglar. Esto se refuerza con la última porción del audio en la que le expresa que cuando deje de publicar, en tres semanas, las cosas se desinflan y todos conviven.-

Cuando hace referencia en el audio a que con esa foto estaban todos movilizados, “horrorizados”, bien puede estar refiriéndose o a la fotografía de la vereda del local de Antolín (“Rock and Rolla), en la que se observa que la misma se emplaza sobre la vereda de ese local, o a la fotografía del tícket de la playa de estacionamiento de Roco que más adelante veremos. Los movilizados y horrorizados, evidentemente son los funcionarios municipales, pues a varios de sus Despachos llevó Matar personalmente esas fotografías, según él mismo  le decía por whatsapp al Jefe de Prensa de la Municipalidad local, en fecha 26/12/2018, debidamente incorporado como prueba documental en la etapa procesal oportuna: “… la semana pasada llevé una foto. Se la dejé a Fredy, a Gustavo Perret y otra a Aldo Sarmiento; de cómo Rock and Rolla toma toda la vereda como parte del Boliche, una cosa de locos…, y la verdad que no me queda otra cosa que pensar que alguien banca porque está Delorbo…”; Téngase presente que Gustavo Enrique Perret y Aldo Sarmiento (cuyas testimoniales también se incorporaron por su lectura a pedido de Partes), para esa fecha y según ellos mismos dijeron, ocupaban los cargos de Secretario de Gobierno y Director de Inspección General, respectivamente, de la Municipalidad local. Delorbo por su parte, es un conocido periodista de esta ciudad de San Rafael. Si el audio está dirigido al Jefe de Prensa de la Municipalidad de San Rafael, y las fotografías con irregularidades de los locales de diversión nocturna, las acercaba el propio Gustavo Matar a funcionarios municipales de alto rango pidiendo sanciones, es claro que las amenazas que Viscio y Roco dicen haber sufrido  de parte del encartado, acerca de sus influencias en los organismos de control de la diversión nocturna con las que Matar los amenazaba, no hay dudas que estamos frente a elementos probatorios surgidos del propio imputado que avalan la versión de sus denunciantes.

No he extractado frases de Oscar Viscio en ese audio, pues no descuido que era quien realizaba subrepticiamente la grabación, y por tal motivo, sus largas exposiciones tratando de explicarle a Matar que las irregularidades de las que se lo acusaba no eran tales, no pueden ser tomadas como prueba; quien sabe que está grabando una conversación, va a tratar de aparecer en la misma, sin decir nada que lo perjudique, máxime cuando su intención es presentar esa conversación como prueba luego en un proceso judicial.-

Creo que no es necesario decir más, para colegir que lleva razón el Sr. Fiscal en que el tenor de este audio, por las razones antes expresadas, adquiere el valor de otra prueba de cargo que refuerza las antes computadas y confirma que el hecho investigado existió, y que su autor fue el encartado Gustavo Emilio Matar, pues el tono de Matar, no es justamente el que utilizaría un empresario de medios con un cliente de pauta publicitaria.-

MENSAJES DE WHATSAPP.

Otro tanto ocurre con el análisis de los mensajes de whatsapp que se relevaron de los teléfonos de los imputados y de los denunciantes Oscar Viscio y Mario Antolín.-

Tomemos por ejemplo ciertos mensajes enviados por Gustavo Matar: en fecha 14/11/2018, le escribe a Héctor Pascacho: “Héctor cómo va, no puedo dar con Oscar y quedamos en que no lo iba a andar persiguiendo. Avisále por favor y disculpá la molestia”. A los dos días, el 16/11/2018, Gustavo Matar le escribe a Oscar Viscio: “Oscar la verdad es que estoy grande para andar jugando al gato y al ratón. Hacé de cuenta que nunca hablamos. Abrazo”. El 17/11/2021 le vuelve a escribir: “Oscar seguís tomándome el pelo y te dije que estoy grande para estas cosas. Pensé que eras un poco más serio”.-

Se trata de mensajes realmente reveladores de la verdad de lo que estaba sucediendo, y confirmatorios plenamente de las declaraciones testimoniales de Oscar Viscio y Héctor Pascacho. Recordemos que justamente un mes antes de estos mensajes, según el propio Matar admitió, Viscio ya le había hecho entrega de $20.000 (según Matar en concepto de pauta publicitaria, según Viscio como pago a cambio de que Matar no continuara su asedio periodístico hacia el local bailable de Viscio). Según dijeron Pasacho y Viscio, ya antes de transcurrido un mes de ese primer pago, Matar le había pedido aumentar el monto. Pues bien, nótese que en ningún momento Matar le habla de publicidad, ni le menciona el saldo impago al que aludió en la indagatoria, ni le pide siquiera –si es que de publicidad hablaban-, que se reunieran para definir las características de la misma, ni le pide que vaya a buscar el dinero que le entregó si es que se había arrepentido de realizar tal publicidad; muy por el contrario, frases como “me cansé de jugar al gato y al ratón”, en la que claramente Matar es el gato y Viscio es el ratón, pues es Matar quien busca a Viscio, refuerzan la versión de la acusación y echan por tierra los dichos de Matar, sencillamente porque son de tenor compulsivo, revelan exigencia, impropios totalmente de una relación de dos contratantes en igualdad de condiciones, es decir, notoriamente alejados de la forma en la que un empresario de medios trataría a un cliente que previamente le ha solicitado realizar publicidad en sus revistas, y hasta le ha abonado parte de las misma.-

También confirma la misma hipótesis, la conversación mantenida entre Gustavo Matar y Brahim Matar, para la misma fecha, esto es, precisamente para fecha 15/11/2018, entre las

20.03 y las 20.12, que se reprodujo en la audiencia de debate, y de la que rescato lo siguiente; en un momento dado Gustavo Matar le dice a su hijo: “Si, lo que vamos a hacer la semana que viene, es que no hay que estar persiguiéndolos, vamos a elegir a uno y le vamos a entrar a sacudir a uno, o sea, a uno, entonces cuando le rompamos los huevos y lo clausuren, que es lo que hay que hacer, vas a ver que los demás se van a ordenar todos, o sea es asi, parece que no entendieron la buena onda, entonces elegimos a uno, lo hacemos cagar, y a la mierda”. A lo que Brahim Matar le responde: si, o sea, los de Plan B supongo que van a seguir poniendo…”.

Verdaderamente creo que no se requiere mayor esfuerzo interpretativo para concluir que este diálogo entre las dos personas principales de los medios periodísticos del Grupo Matar, muy lejos están de mostrar que ejercen su “libertad de prensa” –tema sobre el que volveré al tratar la mensuración de la pena impuesta al condenado Gustavo Matar-; en realidad, esta conversación es un elemento más que refuerza y convalida los testimonios de Oscar Viscio, Héctor Pasacho, Alejandro Roco, etc., puesto que claramente hablan de que van a elegir a uno de ellos, y le van a “entrar a sacudir hasta que lo clausuren”, que es justamente la amenaza intimidatoria que los denunciantes dijeron haber sufrido por parte de Matar. Por su parte, la frase de Brahim Matar, relativa a que “… los de Plan B supongo que van a seguir poniendo”, es claramente demostrativa de la veracidad de lo denunciado por Viscio, es decir, de que ya había pagado en una oportunidad anterior. La versión de que esa frase aludía a que Viscio iba a seguir poniendo cosas en las redes sociales, no tiene correlato con el tenor de esa conversación, no tendría sentido en ese contexto, y por tal motivo, se yergue en una muy deficiente explicación de la misma.-

En síntesis, todo el cuadro probatorio antes reseñado, analizado en su conjunto y debidamente concatenado, es el que permite arribar al grado de certeza requerido para emitir un pronunciamiento condenatorio sobre el encartado EMILIO GUSTAVO MATAR, respecto del hecho bajo análisis en este acápite.

CASO N° III “ROCO”.-

La Acusación por este hecho, en apretada síntesis, estriba en un suceso acaecido en fecha 19/10/2018, en el marco de una reunión en las oficinas comerciales del Grupo Matar, en la que GUSTAVO EMILIO MATAR le exigió ALEJANDRO ROCO, quien a la sazón explotaba comercialmente la playa de estacionamiento del local bailable “Plan B”, después de hacerle saber al mismo que su playa de estacionamiento no tenía habilitación municipal, una suma de dinero a cambio de no presentar en la Municipalidad una carpeta con prueba en base a la cual, obtendría la clausura de dicho lugar (una nota dirigida a la municipalidad, un cd y la foto de un ticket que contendrían la filmación y la prueba de que Roco cobraba en esa playa, siendo que según la ordenanza municipal, la misma debía ser gratuita). Roco le contestó básicamente que no podía acceder a pagarle porque la playa no le daba la rentabilidad suficiente, a lo que Matar le dijo que en todo caso le pidiera ayuda a Viscio y le contestara en unos días. Luego lo llamó para saber qué había decidido al respecto, y Roco le hizo saber de su negativa a pagar cualquier suma.-

Al respecto, Gustavo Matar observó el mismo comportamiento procesal que en relación al resto de los hechos que se le endilgaron. Es decir, negó categóricamente haberle exigido suma de dinero alguna a Roco a cambio de nada, y dijo que fue Roco quien lo contactó a él para juntarse y no al revés. Admitió que efectivamente se reunieron el mismo día que Roco lo contactó, que fue el 19/10/2018 en sus oficinas de calle Barcala de esta ciudad. Refiere que Roco concurrió a explicarle lo de la playa de estacionamiento y que le pidió hacer una publicidad. Que a esto último, él le contestó que no tenía nada que ver que realizara una publicidad de su playa de estacionamiento; que Roco quedó en tramitar la habilitación municipal de su playa de estacionamiento y volver para mostrarle cuando la hubiera obtenido; de ese modo, Matar podría publicar en su revista que Roco había adecuado la playa de estacionamiento a las normas municipales. –

De la declaración indagatoria de Matar, individualmente considerada, se pueden extraer los mismos indicios que respecto de la vertida en el caso tratado anteriormente. Es decir, reconoció haberse encontrado en la fecha de comisión del delito que se le atribuye, y en el lugar del mismo. Por otra parte, la explicación que brinda del motivo del encuentro y del tenor de la conversación con Roco, se encuentra reñida con la lógica, el sentido común y la experiencia. Explicaré por qué motivos, después de reseñar la versión que sobre la misma vierte el denunciante Sr. Alejandro Roco.-

Explica éste último que el trabajo de la playa de estacionamiento que él explotaba, estaba muy asociado al del local bailable “Plan B”, ya que abría sólo cuando lo hacía el boliche, una vez por semana. Que empezaron a tener problemas por las publicaciones de la revista “Info Ya”, que mencionaban a la playa de estacionamiento y que incluso lo nombraban al deponente con nombre y apellido. Que Oscar Viscio, una vez que arregló con Matar lo que debía pagarle, le pidió que se contactara con él, porque el propio Matar se lo había pedido a

Viscio. Que el deponente no quería hacerlo, pero Viscio le pidió por favor que lo hiciera, porque de lo contrario éste continuaría con las publicaciones y eso terminaría perjudicándolos en sus comercios. Que Viscio le adelantó que seguramente le iba a pedir plata. Dice que por eso fue él quien llamó a Matar el mismo día que fue a iniciar el trámite de habilitación municipal de su playa, lo que ubica, al igual que Matar, para fecha 19/10/2018. Que lo llamó y fue a su oficina. Que una vez allí, Matar le mostró una carpeta que tenía una denuncia dirigida a la municipalidad, con fotocopias de un ticket de los que el deponente entregaba en su playa de estacionamiento a los clientes, y le dijo que tenía también un cd que supuestamente contenía una grabación. Que le dijo que le tenía que pagar una suma de dinero que no llegaron a precisar, porque de lo contrario, presentaría esa documentación en la Municipalidad pidiendo la clausura de su playa; que Matar le dijo que si no le pagaba “lo clausuraba”, como si hablara en nombre de la Municipalidad. Que él le respondió que no le daban los números para pagarle, y que Matar le dijo que eso a él no le importaba, que en todo caso le pidiera dinero a Viscio, diciéndole que ya había arreglado lo mismo con Viscio. Que a cambio de ese convenio, le dijo que si necesitaba publicidad, le podía hacer, a lo que el deponente le respondió que no le servía la publicidad en su playa, porque los clientes ya los tenía de la gente que iba al boliche. Que Matar le dijo que si no tenía plata, le pidiera a Viscio que se beneficiaba también con esa playa que le exigía la municipalidad. Que se negó desde  el principio porque no podía pagarle, y porque le parecía absurdo tener que pagar una publicidad que no necesitaba. Que esa fue la única vez que habló con Matar personalmente. Que Matar cumplió su amenaza, ya que los inspectores le caían todos los fines de semana hasta que primero lo multaron y después lo clausuraron. Que incluso después de iniciar el trámite de habilitación de su playa, y aún sin haberse vencido el tiempo que le dieron para cumplir con todos los requisitos, le caían los inspectores y le hacían actas, incluso cuando todavía estaba en tiempo para hacer los descargos de las actas anteriores. Que a la municipalidad fue muchas veces tratando de llevar todo lo que le exigían. Que se reunió en una sóla oportunidad con Matar, pero que a los pocos días, lo llamó por teléfono Matar al deponente, como para saber cuál era la respuesta, insistiendo en saber qué había decidido, porque se había quedado con la esperanza de que terminara poniendo la plata que Matar le exigía al deponente. Que no quiso saber nada desde el primero momento con la exigencia de Matar, porque para él no tenía sentido. Que por eso cuando Matar lo llamó por teléfono, le volvió a decir que no le pagaría nada, que hiciera lo que tenía que hacer. Que económicamente no podía pagarle y que no veía el sentido de pagarle por algo que no le iba a dar beneficio, sobre todo porque ya había iniciado el trámite de habilitación. Que Brahim Matar estuvo presente pero no dijo nada, y que no recuerda si Brahim se fue antes o no. Que sintió que Matar creía tener un poder sobre todas las personas que estaban involucradas, pero que no cree que la Constitución avale que Matar pueda cercenarle su derecho a trabajar. Que hasta los propios inspectores municipales le decían que les daba vergüenza ir a hacerle las actas de infracción, porque sabían que él era un laburante, pero que lo tenían que hacer porque los mandaban sus jefes a raíz de las publicaciones que hacía Matar en su revista “Info Ya”. Que ellos recibían órdenes de multarlo. Que Viscio le dijo a él que ya había arreglado, y que Matar le aclaró que había arreglado $20.000 mensuales, que de ahí el dicente se fijara y le hiciera una propuesta ya que su negocio era de entidad menor. Que Viscio pagaba a cambio de quitar la presión que hacía con sus medios publicando todos los fines de semana muchas veces cosas que no era ciertas, todo para que la municipalidad les realizara inspecciones constantemente. Entendí que “Matar nos cobraba para darnos un permiso para poder trabajar”. Que explota la playa desde que empezó el boliche, fácil desde hace 10 años. Que le firmó a Isafer S.A., una autorización poniendo a disposición el terreno que alquilaba, para que de esa manera la playa quedara gratuita para los clientes del boliche, y a cambio Viscio le pagaría al deponente lo que le hubieran pagado los clientes. Que recibió clausuras finalmente en su playa, después de varias inspecciones. Las notas que Matar publicaba fueron anterioresa la reunión que tuvo con él, y que esas publicaciones constituían las presiones, porque generaban las inspecciones municipales.-

Me he extendido en reseñar de modo completo el testimonio de Alejandro Roco, porque es el principal elemento de cargo en contra del encartado en este hecho. En orden a valorar el peso probatorio de su testimonio, tengo para mí que el mismo posee el sentido lógico del que carece la explicación defensiva de Gustavo Matar. Veamos.-

Matar dice que Roco fue a explicarle la situación de su playa y que fue a pedirle realizar publicidad en su revista. Algo muy parecido a lo que dijo respecto de Viscio y de Antolín. Sin embargo, Roco dice con mucha simplicidad y lógica, que cómo iba a ir él a pedirle publicidad a Matar por una playa de estacionamiento que abría sólo cuando lo hacía el local bailable, y que por la clientela de éste local, tenía asegurada la suya. Esto de que la playa de estacionamiento no necesitaba ser publicitada, Matar, con mucha habilidad y para usar una palabra suya que se repite en el audio antes analizado, con mucha “picardía, lo cuenta también, pero sosteniendo que fue él quien se lo dijo a Roco: “flaco, no tiene nada que ver que quieras hacer publicidad de una playa de estacionamiento” (sabe Matar que esa reunión carecía de testigos que pudieran confirmar lo que dice Roco).-

Lo que quizá Matar no sepa, es que la credibilidad de un testigo no depende, al menos no solamente, de que hayan otros testigos que avalen su versión. Se analiza todo el contexto, tal como hice precedentemente con el caso Esperanza. Ya no rige el adagio de origen romano “testis unnus, testis nullus”, pues en la actualidad, es sabido que “los testigos no se cuentan, sino que se pesan”. Pues bien, entre las dos versiones, me inclino por otorgar veracidad a la de Roco, pues el sentido lógico de las cosas, le da la razón: ¿Por qué motivo iba a ir Roco a hablar con Matar para publicitar su playa de estacionamiento, si él sabía perfectamente que ese negocio no necesitaba publicidad? Funcionaba cuando funcionaba el local bailable, y por eso Roco no lo abría sino los días que abría el local bailable; eso explica también por qué Roco no tenía habilitación municipal de su playa de estacionamiento, porque no era una playa de estacionamiento como las que funcionan a diario en el radio céntrico de cualquier ciudad, y por eso dice Roco que le costó tanto tiempo dar cumplimiento a todas las exigencias de habilitación. En definitiva, no tiene sentido que haya sido Roco quien le pidiera publicidad a Matar, y por el contrario, lo lógico es que el suceso haya sucedido como lo cuenta Roco: Matar le habló de “publicitar” su playa, porque era el modo en que disfrazaba su exigencia dineraria ilegítima, tal y como hizo con Viscio, y tal y como muy gráficamente lo explicó Pasacho. Roco demostró con sus argumentos e ideas en el debate, que no es una persona que carezca de lucidez ni de inteligencia precisamente, tal como quiere pintarlo Matar. No le hace falta a Roco que Matar le diga que “no tiene nada que ver que quiera publicitar su playa de estacionamiento”. –

Por otra parte, dice Roco que hasta a los propios inspectores municipales les parecía absurdo y le pedían disculpas por labrarle actas de infracción exigiéndole –a partir de las publicaciones de Matar en su revista-, una larga lista de requisitos, como si se tratara de una playa de estacionamiento que trabaja a diario y en otras zonas muy distintas al lugar donde se enclava el local bailable; se refiere a que comenzaron a exigirle lo que no le habían exigido nunca; barrera de ingreso, garita de control, baños químicos, iluminación, personal de seguridad, matafuegos, etc..-

Pues bien, esto es efectivamente confirmado por inspectores municipales como Héctor Miguel Padial y Daniel Lozano, quienes llegaron hasta a afirmar que su jefe les exigía realizarle actas de infracción a esa playa de estacionamiento, ambos inspectores fueroncontestes en que eso era producto de las publicaciones periodísticas de Matar sobre el negocio de Roco.-

Por otra parte, efectivamente en las Revistas “Info Ya” acompañadas como prueba, se observan las publicaciones a las que Roco alude como las generadoras de las inspecciones y consecuentes clausuras. Así por ejemplo en la revista del 05/10/2018, se menciona como irregularidad la playa de estacionamiento, y se menciona a Roco, tal como él expresó en su testimonio. Dice también esa publicación, que desde la revista entrevistaron a Lucio Lanzi (Planeamiento), y a Aldo Sarmiento (Inspección General), lo que demuestra que también es cierto que además de las publicaciones, se pedía explicaciones en forma directa y personal a los jefes de las respectivas áreas, es decir, la presión a la que se refiere Roco, existía indirectamente a través de las publicaciones y directamente sobre los funcionarios municipales por parte del propio Gustavo Matar en persona. Todo bajo el ropaje de la libertad de prensa y la seriedad de la labor periodística. La publicación correspondiente al 12/10/2018, anuncia el tema en su tapa, y luego en su pág. 3, refiere que las publicaciones de “Info Ya” provocaron que la municipalidad inspeccionara la playa de estacionamiento, y se detectara que no tiene habilitación, incluyendo hasta una foto del acta de infracción respectiva. La próxima publicación al respecto, hay que encontrarla recién en la edición del 30/11/2018, y ese espacio –relativamente corto en el que no hay publicaciones-, coincide perfectamente con el tiempo que transcurrió entre la reunión en la que Matar le exigió dinero a Roco

-19/10/2018-, y el día en que lo llamó telefónicamente a Roco para ver qué había decidido o si Viscio iba a para su parte, y éste le confirmó que no accedería a pagar nada. Y entonces nuevamente como acabo de decir, el 30/11/2018 se menciona nuevamente como irregularidad del local Plan B, la playa de estacionamiento que a esa altura, Matar sabía perfectamente que era explotada por Roco.-

El testimonio de Roco es avalado también por Viscio, Pascacho y Antolín, que como denunciantes que son y por haber sabido del hecho por boca de Roco, tienen escas peso probatorio; de todos modos, Oscar Viscio refiere que es cierto que Matar fue quien le pidió contactarse con Roco, porque este también debería “poner algo”; aunque de oídas, no me es dable ignorar sus deposiciones en este sentido, sólo que trato de darle a las mismas su justa dimensión.-

El cuadro probatorio se completa con la conversación relevada de los teléfonos celulares de Brahim Matar y Gustavo Matar, que tiene el siguiente tenor: aparece una foto con un recibo de la playa de estacionamiento de Roco, que Brahim Matar le envía a su padre acompañado de un mensaje que reza: “lo hacemos bosta”; Gustavo Matar responde: “si jaja que lo guarde”. Brahim: “hay que seguirsela”. Gustavo Matar: “si, aparte no corresponde”. Brahim: “y no, el que cobra es el Roco”. Gustavo Matar: “si es el que está a cargo de toda la playa”; Brahim Matar: “hay que subir el video editado, con la foto”…. “si pero mañana le subimos el video”. Gustavo Matar: “chauuuu”; Brahim Matar: “hay que seguírsela hasta que se lo clausuren un par de sábados, por bocones”. Esos mensajes entre padre e hijo, son de fecha 14/10/2018, cinco días antes de la amenaza extorsiva. Para cuando Matar le pidió a Viscio que le dijera a Roco que quería comunicarse con él, Matar ya tenía en su poder la documentación con la que chantajearía a Roco.-

Sin dudas, surgen claros los actos preparatorios del chantaje a Alejandro Roco, pues habían obtenido nada menos que el ticket de cobro de la playa de estacionamiento y una supuesta filmación –que editarían-, donde se cobra la entrada. Esto otorga un indudable valor de verdad a lo expresado por Roco, cuando sostiene que fueron justamente ese ticket y esa grabación, las que Matar le mostró amenazándolo con que, si no le pagaba una suma dedinero, haría la denuncia en la Municipalidad pidiendo su clausura justamente con esas pruebas. La interpretación más elemental de este elemento de prueba, impone cuestionarse:

¿de qué manera podía saber Alejandro Roco en fecha 20/12/2018 –que es la fecha de su declaración en la investigación penal preparatoria, fs. 93/95 vta.-, que Gustavo Matar tenía en su poder un ticket de su playa de estacionamiento y una grabación sobre el particular, si no es por haber vivenciado tal episodio?. Y la respuesta es muy clara: de ninguna manera.-

Por todo lo expuesto, es que sin lugar a ninguna duda, entiendo acreditado en grado de certeza la versión de este hecho vertida por Alejandro Roco, y en consecuencia, la hipótesis acusatoria debe ser acogida favorablemente.-

CONCLUSION.

En los párrafos precedentes he vertido los argumentos en base a los cuales consideré acreditados en grado de certeza tanto la materialidad de dos de los hechos descriptos en la Requisitoria Fiscal de Citación a Juicio de fs. de fs. 534/549, de los autos N° P-102.458, específicamente los denominados en la Acusación como “CASOS N° I

-VISCIO-PASCACHO, y N° III –ROCO”). También argumenté por qué motivos alcancé el mismo grado conviccional respecto de la AUTORIA en ellos del encartado GUSTAVO EMILIO MATAR.-

En relación a su responsabilidad penal, la misma también surge acreditada en grado de certeza dada la ausencia de causas de atipicidad, de causas justificación –que resten ilegitimidad a sus conductas-, de inculpabilidad –que mengüen el reproche que puede y debe hacérsele por no haber ajustado su conducta a los mandatos del derecho vigente (pues se trata de una persona mentalmente sana, plenamente imputable, que no obró bajo error de prohibición ni coacción, etc.).-

HECHOS QUE SE TIENEN POR ACREDITADOS.

En base a todo lo dicho, y en cumplimiento de la manda del art. 411 inc. 3 del C.P.P., tengo por acreditados en grado de certeza, los siguientes hechos: Que el día 27 de setiembre del 2018 Hector Pascacho se hizo presente en la oficina de calle Barcala al 306 de la ciudad de San Rafael, lugar en el que, en presencia de Gustavo Brain Matar, le preguntó a Emilio Gustavo Matar qué problema tenía con su amigo Oscar Viscio, tratanto de disuadirlo de las publicaciones que realizaba en sus medios donde daba cuenta de irregularidades en el ejercicio de su comercio. Ante esto, Emilio Gustavo Matar le replicó que no tenía ningún problema, que para él “todo era un negocio” y que había visto la oportunidad de hacer uno, añadiendo que el “problema” se podía solucionar contratando una pauta publicitaria, con lo que no publicaría nada mas respecto del local de Oscar Viscio. Que el día 17 de octubre del 2018 Emilio Gustavo Matar y Héctor Pascacho, se juntaron en horas de la tarde se juntaron frente al edificio Lopez Martín de la ciudad de San Rafael, y sentados en un cantero, Matar le mostró unos textos, manifestándole que eso era “lo que iba a salir” en la revista, agregando “si vos querés que lo paremos juntémonos con el Oscar y lo vemos, si querés que lo paremos lo paramos y sino esto sigue su curso, yo no tengo ningún problema, yo te muestro que es lo que va a pasar, hasta la clausura definitiva puedo llegar” en referencia al local Plan B. Que luego mantuvieron una segunda reunion, con anterioridad al 19/10/2018 –no siendo en modo alguno relevante que en la Requisitoria fiscal de citación a juicio se haya fijado esta reunion entre los días 20 y 21 de octubre del 2018, pues en la misma Pieza acusatoria, se hablaba de fecha “indeterminada, pero …”-, Emilio Gustavo Matar, Gustavo Brain Matar, Oscar Viscio y Héctor Pascacho. en una oficina ubicada en calle Barcala al 306 de la ciudad de San Rafael,

en cuya oportunidad Viscio y Pascacho le recriminaron a Emilio Gustavo Matar sosteniendo que eran acosados por publicaciones que hacía en medios de su propiedad respecto a irregularidades en el funcionamiento del local Plan B, replicándole Emilio Gustavo Matar, que no tenía ningún problema, sólo había visto “la oportunidad de hacer un negocio”. Ante estos dichos, Viscio y Pascachio le preguntaron cómo hacían para destrabar que no siguieran esas publicaciones o se suavizaran las palabras. Fue entonces que Emilio Gustavo Matar les exigió que le entregaran cien mil pesos y que después de que pagaran se iba a descomprimir la situación automáticamente, ya que al no salir mas notas periodísticas como las referidas en sus medios, los funcionarios municipales no tomarían más medidas contra su local comercial agregando dirigiéndose a Viscio, que con su revista podía llegar hasta la clausura definitiva, y “entonces vos verás, si pagarme plata a mi o perder tu negocio”. A continuación comenzaron a regatear el monto solicitado, acordando en definitiva la entrega de veinte mil pesos. Habiendo accedido Viscio a pagar el dinero exigido, Emilio Gustavo Matar le manifestó a Viscio “a partir de ahora te puedo ayudar si lo necesitas, si tenés problemas en la municipalidad hasta puedo mediar a favor tuyo y acá en mis medios podes hacer lo que quieras, no tenés problemas de nada”. El día siguiente al que se celebró la reunión de marras

–entre las 17.00 y las 18.00 horas- Oscar Viscio volvió a la misma oficina, donde le entregó a Emilio Gustavo Matar la suma pactada. El siguiente hecho también resulta acreditado en grado de certeza: Que en fecha no determinada pero con anterioridad al día 19 de octubre del 2018 Oscar Viscio le manifestó a Alberto Alejandro Roco que había llegado a un arreglo económico con Emilio Gustavo Matar, y que éste quería hablar con él, por lo que el día 19 de octubre del 2018 mantuvo comunicación con el sindicado, quien lo citó en su oficina de calle Barcala al 306 de la ciudad de San Rafael. Una vez en el lugar, fue recibido por Emilio Gustavo Matar y Gustavo Brain Matar. El primero le refirió que habían irregularidades con Plan B, y entre ellas la playa de estacionamiento que explotaba comercialmente Roco ya que no tenía habilitación municipal. Luego el incuso sacó de un bolso una carpeta, exhibiéndole a Roco una nota dirigida a la Municipalidad de San Rafael solicitando la clausura de dicha playa de estacionamiento, exhibiéndole un CD y un ticket que Roco reconoció como los que entregaba a las personas que usaban la playa, refiriéndole que tenía filmado cuando Roco cobraba por el uso de dicha playa. Seguido Emilio Gustavo Matar le manifestó “tengo la carpeta armada. Si no llegamos a un acuerdo yo la presento en la municipalidad”. Roco le requirió a Matar que le explicara a qué se refería con “acuerdo”, contestándole éste que había llegado a un acuerdo económico con Oscar Viscio para no seguir con la campaña mediática que había iniciado denunciando irregularidades, y que “la idea es que vos me arregles un dinero adicional así yo te permito trabajar”. Roco le manifestó que no le era rentable el cuidado de vehículos por lo que no tenía margen para pagarle, y éste le replicó “a mi no me interesa si te es rentable o no, pero si no arreglamos algo yo te clausuro con la Municipalidad. En todo caso, pedile ayuda a Oscar”. Roco concluyó diciéndole que iba a hablar con Oscar Viscio y que le avisaba qué iba a hacer. Para fecha indeterminada pero aproximadamente una semana después de la reunión referida en el párrafo que antecede, Emilio Gustavo Matar, telefónicamente, le dijo a Roco que no había arreglado con él, que cuál esa la decision que había tomado, insistiendo que iba a presentar la “carpeta” en la municipalidad, contestándole el interpelado que no tenía nada que pensar, que no iba a arreglar con él, que hiciera lo que le pareciera, que los números no le daban para pagarle nada.- Asi voto. –

SOBRE LA SEGUNDA CUESTION, EL JUEZ DIJO:

Dadas las conclusiones a las que se arribó al analizar cada hecho objeto de las Piezas Acusatorias que abrieron la jurisdicción de este Tribunal en las dos causas acumuladas, corresponde ABSOLVER DE CULPA Y CARGO, al co-imputado Brahim Gustavo MATAR, de los delitos de CHANTAJE -EN GRADO DE TENTATIVA-, EN CALIDAD DE COAUTOR, y de CHANTAJE –EN GRADO DE TENTATIVA-, EN CALIDAD DE

PARTICIPE NECESARIO (arts. 169 en función de los arts. 45 y 62 del C.P.), por los hechos materia de acusación, contenidos y descriptos, respectivamente, como “HECHO N° I” -en la Requisitoria Fiscal de Citación a Juicio de fs. 534/549 de los autos N° P-102.458- (denominado por el Sr. Fiscal como “CASO VISCIO-PASCACHO), y en la Requisitoria Fiscal de Citación a Juicio de fs. 30/33 vta., de los autos N° 102.468/18 (denominado por el Sr. Fiscal como CASO ANTOLIN), ambos procesos arriba intitulados.-

Además, corresponde también ABSOLVER DE CULPA Y CARGO, al imputado Emilio Gustavo MATAR, del delito de CHANTAJE EN GRADO DE TENTATIVA (art. 169 en función del art. 42, ambos del C.P.), por el hecho materia de la acusación, contenido y descripto como “Hecho IV”, en la Requisitoria Fiscal de Citación a Juicio de fs. 534/549, de los autos N° P-102.458 arriba intitulados (denominado por el Sr. Fiscal como “CASO TAPIA); del delito de CHANTAJE -EN GRADO DE TENTATIVA- (art. 169 en función del art. 42, ambos del C.P.), por el hecho materia de la acusación, contenido y descripto en la Requisitoria Fiscal de Citación a Juicio de fs. 534/549, de los autos N° P-102.458 arriba intitulados (y denominado por el Sr. Fiscal como “CASOS II -VISCIO-”); del delito de CHANTAJE -EN GRADO DE TENTATIVA- (art. 169 en función del art. 42, ambos del C.P.), por el hecho materia de la acusación, contenido y descripto en la Requisitoria Fiscal de Citación a Juicio de fs. 30/33 vta., de los autos N° 102.468/18 (denominado por el Sr. Fiscal como CASO ANTOLIN); y del delito de EXTORSION EN GRADO DE TENTATIVA

(art. 168 en función del art. 42, ambos del C.P.), por el hecho materia de la acusación, contenido y descripto como “Hecho V” en la Requisitoria Fiscal de Citación a Juicio de fs. 534/549, de los autos N° P-102.458 arriba intitulados (y denominado por el Sr. Fiscal como “CASO ESPERANZA ”).-

Asimismo, corresponde CONDENAR al imputado Emilio Gustavo MATAR, por considerarlo autor material (art. 45 del C.P.) y penalmente responsable de los delitos del delito de CHANTAJE (art. 169 del C.P.), y CHANTAJE –EN GRADO DE

TENTATIVA- (art. 169 en función del art. 42 del C.P.), en DOS HECHOS INDEPENDIENTES EN CONCURSO REAL (arts. 55 del C.P.), por los hechos materia de la acusación, contenidos y descriptos en la Requisitoria Fiscal de Citación a Juicio de fs. de fs. 534/549, de los autos N° P-102.458 arriba intitulados (y denominados por el Sr. Fiscal como “CASOS N° I -VISCIO-PASCACHO, y N° III –ROCO”).-

Respecto de los delitos por los que se absuelve a ambos imputados, naturalmente que se omite toda consideración relativa a los temas que se proponen para esta Segunda Cuestión.-

Respecto de los hechos por los cuales se emitió pronunciamiento condenatorio, ingreso a continuación en lo relativo a su encuadre legal.-

CALIFICACION LEGAL.-

En cuanto al tipo objetivo de la figura prevista en el art. 169 del C.P., sabido es que el chantaje no requiere particularidades especiales en el sujeto activo ni en el sujeto pasivo; por ello, es que tanto GUSTAVO EMILIO MATAR, de un lado, como OSCAR VISCIO Y ALEJANDRO ROCO, del otro, satisfacen este primer requisito de tipicidad.-

En relación a la acción típica, remite al art. 168, por lo que se entiende que ésta podrá consistir tanto en obligar a otro a entregar, enviar, depositar o poner a disposición (propia o de un tercero), cosas, dinero o documentos que produzcan efectos jurídicos, así como obligar a otro a suscribir o destruir documentos de obligación o de crédito. En los casos antes individualizados, es evidente que también se satisface este elemento del tipo objetivo, pues quedó acreditado en grado de certeza que GUSTAVO MATAR obligó a Oscar Viscio a entregarle a él, en forma personal, la suma de $20.000 en efectivo, y además, trató de hacer lo propio sin lograrlo por circunstancias ajenas a su voluntad, con ALEJANDRO ROCO.-

Respecto del medio comisivo, lo que diferencia al chantaje de la extorsión, es el contenido de las amenazas vertidas. La intimidación se encuentra aquí constituída por amenazas de sufrir imputaciones contra el honor o de violación de secretos. Es evidente que en nuestros dos casos, no existieron amenazas de violación de secretos, sino de imputaciones contra el honor.-

La amenaza a Viscio, concretamente consistió en seguir realizando publicaciones acerca de las irregularidades que detectaba en el local comercial “Plan B”, y en el caso de Roco, además de tales publicaciones, lo amenazó con obtener la clausura de su playa de estacionamiento, dando a conocer a los entes municipales de control, también lo que entendía eran irregularidades de esta playa de estacionamiento que generarían indudablemente esa sanción, como de hecho sucedió.-

Es importante señalar, como lo adelanté al comienzo, que es indiferente a la tipicidad del chantaje, que esas imputaciones contra el honor sean verdaderas o falsas, es decir, no interesa en modo alguno si el local bailable “Plan B” o la playa de estacionamiento de Roco, tenían verdaderamente irregularidades, o si las mismas eran inventadas. Por eso es que, al comenzar con el análisis de la indagatoria de Matar, dije que no era relevante todo lo que el mismo expresó extensamente acerca de la documentación que respaldaba sus publicaciones periodísticas, ni la seriedad de sus fuentes ni la corrección del trabajo de sus periodistas. Esto no se discute, no entra en consideración en orden al delito de chantaje, a tal punto que en numerosos casos, las víctimas de chantajes, son personas indignas que han cometido incluso hechos afrentosos y quizá graves delitos, pero no es la indignidad de la víctima lo que la ley toma en este tipo penal, sino la acción del sujeto activo que, aprovechando esa debilidad, persigue un provecho ilegítimo, un provecho al que no tiene derecho.-

La amenaza consistente en revelar aspectos irregulares de la vida comercial de los denunciantes, guarda estrecha relación con el honor de éstos. Se trata de imputaciones que afectan el crédito o la fama que tiene la víctima ante los demás, aunque se trate del crédito comercial de la misma. Así se han pronunciado, entre otros, la Cámara Nacional Criminal y Correccional, Sala VI, en los autos “Amarante Ramiro M.”, del 29/05/2006, La Ley on line. De no compartirse este criterio en relación a que las amenazas relativas a revelar aspectos irregulares de la vida comercial de los denunciantes constituye chantaje, la situación para el encartado sería más gravosa, pues se tornaría perfectamente aplicable la figura de la extorsión propiamente dicha (art. 168 del C.P.), cuya penalidad en abstracto es notoriamente más elevada.-

La característica principal de este delito, consiste en la situación dilemática en que se coloca a las víctimas, en nuestros casos: o Viscio y Roco accedían a pagarle a Matar, o se atenían a las consecuencias que Matar sabía que generaban sus publicaciones periodísticas acerca de las irregularidades de sus respectivos comercios.-

Interesa en este punto hacer una breve referencia a la intimidación que sufrieron Oscar Viscio y Alejandro Roco, pues fue objeto de uno de los argumentos en que la Defensa basó su pedido de absolución por atipicidad. Respecto de ello, debo decir que la idoneidad de los actos para intimidar, depende de las circunstancias concretas de cada caso, tanto de las subjetivas que atañen a las víctimas, como de las objetivas que rodean al hecho y que, como tales, pueden influir en esa subjetividad. Oscar Viscio no le temía a Gustavo Matar en lo personal; le temía, y mucho, a las publicaciones que éste realizaba y a las consecuencias que esas publicaciones le acarreaban a nivel comercial. En esto fue muy claro Pascacho, como antes expresé: si Matar con sus publicaciones movilizaba a todos los organismos provinciales y municipales de control, y de las cuatro veces que el local bailable de Viscio abría por mes, lograba que lo desalojaran o clausuraran solo dos veces al mes, la ganancia ya disminuía en un 50%; es sabido públicamente, que en las inspecciones a los locales de diversión nocturna, hay irregularidades que determinan ipso facto, en el acto mismo de la inspección, el cese de los efectos de la infracción, es decir, el desalojo inmediato de toda la clientela del lugar, como es el caso del exceso en el factor ocupacional, la presencia de menores, la falta de agua, etc.; justamente la conversación grabada subrepticiamente por Viscio, alude a una de esas oportunidades en las que la autoridad policial constató falta de agua en el local bailable.-

Es entonces ese miedo a perder el negocio el que guía a Viscio a solicitar a Pascacho reunirse con Matar. Es ese mismo miedo el que guía a Roco a hacer lo propio; ambos inician el contacto, es cierto, pero lo hacen coaccionados. Por eso es que es indiferente a la tipicidad que las víctimas hayan sido los iniciadores del contacto con Matar. La conducta de Matar adquiere tipicidad con posterioridad; Roco fue claro al decir que no era su voluntad ir a hablar con Matar, pero que Viscio le pidió por favor que lo hiciera, porque de lo contrario, las publicaciones de Matar continuarían y eso los perjudicaría a ambos. El temor, la intimidación de ambos, repito, era que veían cómo sus respectivos emprendimientos comerciales quedaban en las manos de Matar. Nuevamente hay expresiones de Roco muy gráficas al respecto, como cuando dijo que Matar le hizo sentir que tenía poder sobre todos los protagonistas, incluso sobre los inspectores municipales, que pagarle era la forma de lograr “permiso” para trabajar.-

Justamente “… la característica principal de esta figura delictiva, es que se basa en el temor al escándalo, de lo que resulta que las propias víctimas, en la mayor parte de los casos, no solicitan la protección policial, o sólo efectúan la denuncia después de haber pagado la exigencia ilícita” (ver Omar Breglia Arias y Omar R. Gauna, “Código Penal y Leyes complementarias, Comentado, Anotado y Concordado, Tomo I, pág. 191, Ed. Astrea, Bs as., 2001). Justamente eso fue lo que le ocurrió a Viscio, que primero, aunque coaccionado, “aceptó” pagar, y después cuando advirtió que las exigencias ilegítimas continuarían, tal como su hermano Mario se lo había advertido, recién entonces interpuso la denuncia, dos meses después de haber realizado el pago. Y eso no le ocurrió a Roco, sencillamente porque a éste, como él mismo lo dijo, “no le daban los números”, es decir, no podía pagarle a Matar.-

Siempre dentro del tipo objetivo del chantaje, repito que la ilicitud del provecho que caracteriza a esta figura, no debe confundirse con la injusticia del mal amenazado, error en que se cae muy a menudo. Lo que decide la cuestión es el provecho ilegítimo, es decir, que el sujeto activo –en nuestro caso GUSTAVO MATAR-, no tenga derecho a percibir lo que exige, lo que perfectamente se da en estos casos, pues ni Viscio ni Roco estaban obligados jurídicamente a pagarle ningún dinero a Matar; éste no tenía derecho a la prestación que exigía, por más ciertas que fueran sus publicaciones periodísticas. Es decir, y para contestar algunas manifestaciones del propio Gustavo Matar en su indagatoria en las que se quejaba de tener que dar explicaciones por sus publicaciones periodísticas: que quede claro: Matar podía publicar cuanto quisiera, lo que no podía, era exigir dinero a cambio de no realizar esas publicaciones.-

En cuanto al tipo subjetivo, el chantaje exige el conocimiento de que la imputación que se anuncia en la amenaza extorsiva, es agraviante contra el honor –aún el prestigio, crédito o fama comercial de la víctima. El aspecto volitivo requiere que las amenazas de imputaciones contra el honor esté destinada a que el sujeto pasivo entregue, deposite, etc., cosas, dinero, documentos. Se requiere entonces dolo directo. Algunos autores exigen además que el sujeto activo tenga la finalidad de obligar a la víctima a decidirse entre afrontar el mal con el que lo amenaza, o efectuar la disposición patrimonial reclamada. Pues bien, dadas la edad, la actividad empresarial del encartado, su dedicación cotidiana a la actividad de prensa, es indudable que cumple también con este aspecto subjetivo del tipo penal que se le endilga. No hay dudas que Matar conocía y quería lo que hacía, y que era plenamente consciente de la disyuntiva en que colocaba a Viscio y a Roco. “Son oportunidades de negocio”, “Yo no tengo nada que perder”, son algunas de sus manifestaciones en el audio grabado por Viscio que acreditan esta especie.-

El delito comienza a ejecutarse cuando se efectúan las amenazas constitutivas de intimidación, momento en el cual cesan los actos preparatorios y se ingresa en el terreno de la punibilidad. Por esa razón es que interpreto los actos de Brahim Matar como pertenecientes al terreno de los actos preparatorios, aunque efectivamente estuviera al tanto de lo que hacía su padre. La consumación se alcanza cuando el sujeto activo del delito obtiene de la víctima la prestación apetecida.-

Por tales motivos, y atento a los hechos que se tuvieron por acreditados al tratar la Primera Cuestión, es que en el caso en que Oscar Viscio resultó víctima, al haber entregado a Matar los $20.000, el delito alcanzó el grado de consumación. Por el contrario, en el caso de Roco, después de la exigencia dineraria ilegítima e intimidatoria, no existieron sucesivos hechos de entrega del dinero exigido, dado que Roco no abonó suma de dinero alguna, entre otras razones, porque carecía del mismo. El delito no se consumó entonces, por circunstancias ajenas a la voluntad de Matar, con lo cual, quedó en grado de tentativa.-

Demás está decir que GUSTAVO EMILIO MATAR adquiere la calidad de AUTOR único y penalmente responsable de los delitos que se le endilgan, puesto que no sólo fue quien, de propia boca, en forma verbal, manifestó las exigencias dinerarias ilícitas e intimidó de la forma antes establecida a Viscio y a Roco, y recibió en manos el dinero en efectivo entregado por Viscio, manteniendo en todo momento el dominio del hecho, pues era plenamente consciente de la influencia y presión que -con sus notas periodísticas y en forma personal- ejercía ante los entes municipales y provinciales competentes en el control de la diversión nocturna.-

PENALIDAD APLICABLE.-

En relación a la pena a imponer al encartado, debo partir de que, en abstracto, el concurso real de delitos que en la presente se han tenido por acreditados (CHANTAJE –art. 169 del C.P.-, y CHANTAJE EN GRADO DE TENTATIVA -169 en función del art. 42 del C.P.-, en DOS HECHOS INDEPENDIENTES EN CONCURSO REAL (art. 55 del C.P.), lo amenaza con

una escala penal que oscila entre un mínimo de TRES AÑOS DE PRISION y un máximo de DOCE AÑOS DE PRISION (el mínimo mayor de la escala, a los términos del art. 55 del C.P., es el que corresponde al delito de chantaje consumado, y el máximo de la escala está dado por la suma aritmética de la pena máxima del delito consumado (8 años), y la mitad del máximo (4 años), por el delito que quedó en grado de tentativa). Utilizo para ese cálculo la teoría que, en relación a la penalidad de la tentativa, sostiene que debe reducirse la pena del delito consumado en un tercio de su mínimo y en la mitad del máximo, aunque en este caso concreto, la fórmula del Fallo “Geredus” de nuestra Excma. Suprema Corte de Justicia provincial, indudablemente la más beneficiosa para el imputado, arrojaría exactamente el mismo marco penal, pues también propone reducir a la mitad, el máximo de la pena del delito consumado.-

Aclarado ello y teniendo como marco la escala punitiva antes reseñada, corresponde fijar la pena merituando las circunstancias agravantes y atenuantes particulares del caso, conforme los parámetros de los arts. 40 y 41 del C.P.. En tal sentido, estimé que la naturaleza de las acciones que se han tenido por acreditadas, los medios empleados y la extensión del daño causado, adquieren indudablemente la calidad de agravantes en el sub-lite, agravantes de tal entidad, que impiden fijar la pena a imponer dejándola anclada en el mínimo de dicha escala. Lo explico.-

Como bien lo expresó el Sr. Fiscal al denegar su consentimiento para la suspensión del juicio a prueba, y también la Defensa en la etapa procesal de Alegatos, en el presente caso se han debatido cuestiones que se relacionan directamente con el ejercicio de la libertad de prensa. Ese extremo fue también mencionado por el propio condenado en su declaración indagatoria, en la que expresó no entender por qué motivos debía dar explicaciones sobre temas que hacen a la libertad de prensa. Una de las víctimas, el Sr. Roco, también coincidió en parte con ello, cuando aseveró que no creía que la Constitución le pudiera dar al encartado Matar, el derecho a cercenarle su trabajo.-

Y es que la estrecha relación del caso con la libertad de prensa, deriva de que el medio que ha utilizado el encartado para amenazar e intimidar a sus víctimas, ha sido justamente un medio periodístico, concretamente, su revista denominada “Info Ya”, que como él mismo expresó, tiene gran llegada en cuanto a número de lectores, a la ciudadanía en general de ésta ciudad. Digo que la revista “Info Ya” es propiedad de Gustavo Matar, pues si bien, “en los papeles”, la misma pertenece a la persona jurídica “Norlixo S.A.”, compuesta por su hija y por su esposa, según dijo el propio Gustavo Matar, él no figura “por encontrarse inhibido por la AFIP”; no obstante ello, y aunque no fuera así, quedó perfectamente claro que es Gustavo Matar quien dirige y termina tomando decisiones acerca de qué se publica en esa revista, qué no se publica, cuándo y cómo se lo hace. Traigo a colación en este punto lo que dijo Jorgelina Rey en el caso de Celina Tapia, acerca de la nota que había elaborado ella en base a sus investigaciones como periodista, y que sin embargo, por decisión de Gustavo Matar, duró sólo unas horas publicada. Creo poder afirmar, sin temor a equivocarme, que la gran la mayoría sino la totalidad de los propietarios de medios de prensa, tienen injerencia en lo que se publica en sus medios. Que Matar indudablemente la tiene, surge claro, entre muchas otras probanzas, del audio cuya desgrabación rola a fs. 458 del Legajo original, cuya incorporación por lectura se pidió con acuerdo de Partes andes de cerrar el período probatorio, y que responde a un whatsaap que Gustavo Matar envía a Gustavo Miranda, Jefe de Prensa de la Municipalidad local en fecha 26/12/2018, cuando todavía no sabía de la denuncia de autos: “… Acá pasan cosas en la noche. Te digo todo esto porque los chicos que han trabajado con esta nota…, la vamos a poner el fin de semana. La voy a poner el viernes y bueno. Yo no he tenido respuesta del municipio. Tendré que poner que el municipio o tiene un negocio, o recibe guita o no sé, en el caso de Rock and Rolla atenúa la crítica que puede tener Delorbo en el medio pedorro que tiene. Pero ya está loco, yo ya me cansé, veo que esto va a seguir tal cual. Yo de boludo no voy a hacer. Ese audio demuestra a las claras, no sólo cómo Matar presionaba en forma personal, en este caso al Jefe de Prensa del Municipio local, sino cómo era él quien decidía el contenido de las publicaciones. Invito a su lectura completa, aunque aquí extracté sólo su parte final. Si así procedía con funcionarios públicos, es dable pensar que hiciera lo mismo o con mayor vehemencia y audacia, con particulares a quienes hallaba en falta, como a Viscio, Roco, etc..-

Debe quedar bien en claro que este Tribunal parte de conocer y afirmar la jerarquía constitucional de la libertad de prensa y su inmenso y esencial valor para la vida democrática. Esto surge nada menos que de La Declaración Universal de los Derechos Humanos, que expresamente dispone que “Todo individuo tiene derecho a la libertad de opinión y de expresión; este derecho incluye el de no ser molestado a causa de sus opiniones, el de investigar y recibir informaciones y opiniones, y el de difundirlas sin limitación de fronteras, por cualquier medio de expresión” (artículo 19). En igual sentido, el Pacto Internacional de Derechos Civiles y Políticos establece en el inciso 2° del artículo 19 que: “Toda persona tiene derecho a la libertad de expresión; este derecho comprende la libertad de buscar, recibir y difundir informaciones e ideas de toda índole sin consideración de fronteras, ya sea oralmente, por escrito o en forma impresa o artística, o por cualquier otro procedimiento de su elección”. A su vez, la Convención Americana sobre Derechos Humanos dice en su artículo 13: “Toda persona tiene derecho a la libertad de pensamiento y de expresión. Este derecho comprende la libertad de buscar, recibir y difundir informaciones e ideas de toda índole, sin consideración de fronteras, ya sea oralmente, por escrito o en forma impresa o artística, o por cualquier otro procedimiento de su elección” (inciso 1.- del articulado citado).-

El alcance y operatividad de estas cláusulas ha sido estudiado por diferentes tribunales. Así, la Corte Interamericana de Derechos Humanos dijo, al expedirse en relación al artículo 13 del Pacto de San José de Costa Rica, que “…Esos términos establecen literalmente que quienes están bajo la protección de la Convención tienen no sólo el derecho y la libertad de expresar su propio pensamiento, sino también el derecho y la libertad de buscar, recibir y difundir informaciones e ideas de toda índole (…) “…una restricción de las posibilidades de divulgación representa directamente, y en la misma medida, un límite al derecho de expresarse libremente…” (ver Opinión Consultiva OC-5/85 del 13/11/85, reproducida en “Derechos Humanos – Corte Interamericana – Opiniones Consultivas”, por Germán Bidart Campos y Calogero Pizzolo, Tomo I, págs. 325 y siguientes, Ed. Jurídica Cuyo).-

La Corte IDH destacó la importancia del derecho a la libre expresión de ideas, resaltando su alcance como derecho individual y social: “En su dimensión individual, la libertad de expresión no se agota en el reconocimiento teórico del derecho a hablar o escribir, sino que comprende además, inseparablemente, el derecho a utilizar cualquier medio apropiado para difundir el pensamiento y hacerlo llegar al mayor número de destinatarios. Cuando la Convención proclama que la libertad de pensamiento y expresión comprende el derecho de difundir informaciones e ideas “por cualquier… procedimiento”, está subrayando que la expresión y la difusión del pensamiento y de la información son indivisibles, de modo que una restricción de las posibilidades de divulgación representa directamente, y en la misma medida, un límite al derecho de expresarse libremente. […] En su dimensión social la libertad de expresión es un medio para el intercambio de ideas e informaciones y para la comunicación masiva entre los seres humanos. Así como comprende el derecho de cada uno a tratar de comunicar a los otros sus propios puntos de vista implica también el derecho de todos a conocer opiniones y noticias. Para el ciudadano común tiene tanta importancia el conocimiento de la opinión ajena o de la información de que disponen otros como el derecho a difundir la propia” (de los considerandos 31, 32 y 33).-

Por su parte, la C.S.J.N., ha sostenido que “…entre las libertades que la Constitución Nacional consagra, la de prensa es una de las que posee mayor entidad, al extremo de que sin su debido resguardo existiría tan sólo una democracia desmedrada o puramente nominal. Incluso no sería aventurado afirmar que, aun cuando el artículo 14 anuncie derechos meramente individuales, está claro que la Constitución, al legislar sobre la libertad de prensa, protege fundamentalmente su propia esencia democrática contra toda posible desviación…” (fallos 248:291 y 311:2553).-

Repito, no se le critica a Matar haber investigado, publicado, mostrado, etc., las irregularidades de los locales de diversión nocturna; no se dice tampoco en esta Sentencia, como lo dejé claro desde el principio, que el mismo haya incurrido en falsedad alguna al hacerlo; lo que se censura, es que no tenía ningún derecho a exigirles dinero a los dueños de esos locales, para dejar de realizar tales publicaciones que, sabía perfectamente y presionaba para que generaran el efecto de las consecuentes infracciones de los organismos de control estatal. Matar no sólo disfrazó sus exigencias dinerarias ilícitas tildándolas de “pauta publicitaria”, sino que se escudó también el esencial valor de la libertad de prensa, para esconder un verdadero abuso ilegal del mismo.-

Por eso es que el caso traído a examen de este tribunal, guarda estrecha relación con la libertad de prensa; y a su vez, la libertad de prensa es un valor esencial de la vida democrática de una República, es indudable que las conductas que implican un desvío, un abuso y un ejercicio irregular de esa libertad de prensa, merecen un rechazo categórico y enérgico. Quien comete un delito utilizando como escudo la libertad de prensa, quien disfraza un chantaje liso y llano bajo el ropaje de “pauta publicitaria”, debe saber que con ello niega y socava los cimientos propios de la vida democrática, y por eso, la respuesta punitiva debe ser clara: eso no es libertad de prensa. Gustavo Matar ha procedido de este modo, no sólo ha negado el derecho vigente, sino que ha puesto en jaque a la libertad de prensa que dice defender, y al hacerlo, ha roto el sentido que ese derecho tiene en la vida republicana; por eso, así como debe defenderse a ultranza la libertad de prensa según los lineamientos de los Tribunales antes citados, igualmente debe rechazarse la comisión de delitos bajo el sólo ropaje de libertad de expresión. Los Tribunales de justicia, a través de la imposición de la pena, deben reafirmar la vigencia del Derecho. En nuestro caso, es la naturaleza de las conductas del imputado, la utilización de la libertad de prensa como escudo para cometerlas, la gran extensión del daño causado –porque repito, pone en tela de juicio los cimientos de la vida democrática-, las circunstancias agravantes principales que me impiden imponer el mínimo de la escala punitiva antes referida, y por el contrario, me imponen despegarme de dicho hacia arriba. ¿cuánto más arriba? Veamos qué otras circunstancias agravantes y atenuantes alcanzo a vislumbrar en este caso.-

En relación a las condiciones personales del condenado, también relevo varias que operan como agravantes; entre ellas su edad -una persona ya madura, de cincuenta años, y en consecuencia, plenamente consciente de las consecuencias de sus actos; su educación –cuenta con estudios terciarios-, lo que torna más reprochable su accionar que si se tratara de una persona sin tal grado de instrucción; su pertenencia a una clase social en modo alguno desfavorecida, los motivos que lo impulsaron a delinquir –esto es, el obtener dinero ilegítimamente-, siendo que cuenta con salud, con medios y con gran cantidad de relaciones personales, sociales y políticas que le permiten ganar ese dinero, pero de forma lícita. También computo como agravante su actitud posterior a los delitos cometidos, dado que se siguió escudando, como antes dije, en una supuesta libertad de prensa, erigiéndose hasta en víctima y poniendo en cabeza de sus denunciantes la intención de querer cercenar esa libertad (veáse por ejemplo el tenor de la publicación de “Info Ya” de fecha 18/012019 intitulada: “Aunque nos denuncien seguiremos escribiendo”; De otro lado y como atenuantes, computo su falta de antecedentes penales condenatorios, y la protección que en todo momento ejerció en el debate de la causa para con su hijo, el otro imputado de autos, asumiendo en forma personal cualquier responsabilidad derivada de las reuniones con los denunciantes de autos que constituyeron el núcleo de las acusaciones.-

En razón de lo expuesto, siendo que las circunstancias agravantes resultan ser más numerosas y de mayor envergadura que las atenuantes, es que entendí prudente apartarme en un año del piso de la escala penal antes referida, e imponer al condenado la pena de CUATRO AÑOS DE PRISION, que como no puede ser de otra manera, debe ser de cumplimiento efectivo. Con lo dicho anteriormente, creo que ha quedado explicitado suficientemente por qué motivos no impuse la pena con los beneficios del art. 26 del C.P..-

CON LO CUAL QUEDARON EXPRESADOS LOS FUNDAMENTOS DE LA SENTENCIA N° 1.496.-

Fdo. digitalmente por el Dr. Jorge Alejandro Yapur Meca -Tribunal Penal Colegiado N°1- Segunda Circunscripción Judicial.-

 

Cabe destacar que los fundamentos constan de 44 hojas, de las cuales sacamos solo la condena.