images (2)

Hay muchas mamás y papás que cuando su hijo se “porta mal”, lo castigan.

Si Ud. le pregunta a esos papis ¿porque castigan a su hijo?, seguramente le van a contestar: “para que obedezca”, o “para que respete a sus padres”, o “para que se porte bien”, o respuestas parecidas.

Sin entrar a analizar qué es “portarse bien”, mejor, pienso aquí traer una reflexión sobre las consecuencias del castigo.

En primer lugar no se debe creer que el castigo a un niño va a traer como resultado lo que esperan sus padres, y en segundo lugar, me pregunto en todo caso ¿es bueno para el niño lo que esperan sus padres con el castigo?

Según Jean Piaget, en su obra “El juicio moral del niño”, sostiene que el castigo a un niño tiene tres consecuencias posibles:

1º) La más común de todas es el desarrollo del “calculo de riesgos”; es decir que el niño castigado repetirá el mismo acto, pero tratará de no ser descubierto la próxima vez, para evitar el castigo.

2º) La segunda consecuencia posible es la conformidad; así, algunos niños sumisos se convierten en conformistas, ya que de esta manera se sienten seguros, y concluyen en que no deben tomar decisiones y limitarse a obedecer.

3º) La tercera consecuencia posible es la rebelión.

Supongo que esta bueno reflexionar sobre esto, ya que una cosa es poner límites a los chicos, -que es obvio que los necesitan para ir formando su personalidad-, pero distinto es un castigo a una sanción; ya que al aplicar un castigo a un niño que está en plena formación de su personalidad puede estar obstaculizando gravemente el desarrollo de una personalidad con autonomía y espíritu crítico, más vale el diálogo, la conversación, y sobre todo el ejemplo al castigo.

columnista

Related posts:

Author Bio

Informacion Ciudadana

No Description or Default Description Here