Pérez suspendió las vacaciones de sus ministros para encarar la cargada agenda política de verano

103 views 1 Comment
franciscoperez_3487526-240

Lo decidió en diciembre, cuando algunos de sus principales funcionarios ya tenían incluso agendada la salida a los paraísos costeros, más benévolos que el calor de enero en Mendoza para desenchufarse luego de un año con pesado trajín político. Pero Francisco Pérez decidió que no se tomará su licencia anual por el momento y la postura también involucra a su gabinete. El hecho de que la Provincia todavía no tenga su Presupuesto 2014 aprobado es una de cuestiones que marcará la agenda en un verano que tendrá alta temperatura debido a las presiones de los gremios por adelantar las paritarias, el paso del Dakar a Mendoza, la temporada de cosechas y el arranque de los nuevos ministerios recientemente creados.

Veinte días atrás, Pérez pidió a su gabinete que presentaran la renuncia, mientras el espectro político esperaba definiciones sobre quiénes serían los responsables en algunas carteras. Finalmente, la jugada implicó la creación de más ministerios y el enroque de los funcionarios. Días después, con el ambiente un poco más sosegado, y mientras observaba desde el cuarto piso de Casa de Gobierno como la iniciativa del oficialismo por aprobar el presupuesto anual en la Legislatura postergaba el debate hasta febrero, el mandatario ensayaba otra postura no menos política.

Pérez decidió suspender las vacaciones de todo su gabinete, incluídas las propias. Les pidió a los ministros que postergaran su descanso hasta después de la Vendimia, el acontecimiento político y cultural con el que concluye el verano mendocino. El gobernador también ordenó que reprogramen las licencias a lo largo del año. 

“El gobernador no se toma vacaciones y las primeras líneas tampoco porque hay mucho trabajo por hacer”, indicó una fuente de gobierno. Con todo, algunos asesores de gobierno y hasta algunos subsecretarios ya habían hecho las maletas con destino más allá de las fronteras de Mendoza. Pese a la orden inicial, Pérez parece haber aflojado y en los próximos días el ministro de Transporte, Diego Martínez Palau saldrá de vacaciones. 

Sin embargo, la postura adoptada en el Ejecutivo contrasta con lo decidido en el Poder Legislativo, que ya goza de su período de receso veraniego, y marca a su vez la distancia que el propio gobernador mantiene con los legisladores.

De hecho, Pérez les había solicitado a los legisladores que suspendieran también sus propias vacaciones y trabajaran para aprobar la pauta presupuestaria antes de fin de año. Sin embargo, el oficialismo no logró el consenso necesario y el vicegobernador Carlos Ciurca decretó el receso desde el 2 hasta el 31 de enero, inclusive. Hasta ese momento, sólo habían logrado aprobar la ley de Ministerios y el Presupuesto quedó estancado en el Senado. El rechazo de la oposición al endeudamiento habían minado las posibilidades de contar con el proyecto que Pérez había enviado a la Legislatura.

El mandatario expresó con enojo esta diferencia con la Legislatura, en el acto por el día de la Bandera Provincial este domingo al ser consultado por El Sol, tal como se refleja en estanota.

Pero el suspenso respecto del Presupuesto 2014 no ha sido el único motivo por el que Pérez pidió la postergación de las licencias. El 2013 tuvo un cierre conflictivo a nivel nacional con algún pico de tensión en Mendoza. Y esto da forma, a su vez, a la agenda de verano con la que se tienen que ver algunos ministros más que otros.

Agenda verano: paritarias, recambios, Dakar y Vendimia 

Esta agenda incluye acontecimientos deportivos y otros estrictamente políticos. Entre los primeros, la llegada del rally Dakar, cuyo paso por Mendoza movilizará una logística importante del Estado provincial. Por otra parte, el tradicional derby de verano entre Boca y River en el Malvinas Argentinas está fijado para el 1 de febrero. Ambos eventos suponen una cuota de visibilidad importante para el gobernador y para Mendoza dado el registro de medios nacionales e internacionales.      

A su vez, hay ministerios recientemente creados y cuyos titulares han arrancado la semana pasada, con la jura de Guillermo Elizalde -en Tierras, Ambiente y Recursos Naturales- y Marcos Zandomeni -la nueva vedette, Energía-. Son funcionarios que ya venían trabajando en otros ministerios pero el enroque los obliga a poner en marcha las nuevas estructuras. En el caso de Zandomeni, sobre todo, por la posibilidad de los cortes en el servicio del sistema eléctrico a raíz de picos de demanda como respuesta a las altas temperaturas. Los cortes registrados durante la ola de calor reciente dejaron en claro el malhumor de los mendocinos por la calidad del servicio de las distribuidoras.   

En la semana, está previsto que asuma un nuevo ministro. Se trata de Rodolfo “Olfi” Lafalla, que se hará cargo de la cartera de Gobierno, Justicia y Trabajo. A su vez, Félix González se irá a la Ciudad de Buenos Aires para asumir como el director de la Casa de Mendoza. Pérez aseguró que todavía quedan otros nombramientos pendientes y entre ellos figura el recambio que pueda darse en Salud con la salida de Carlos Díaz Russo y la llegada del médico deportólogo Matías Roby, amigo personal y asesor del gobernador. 

La asunción de Lafalla definirá no sólo funcionarios, sino también la política con la que se abordará la cuestión gremial. El Gobierno logró en diciembre que la Policía no se sumara a las protestas nacionales, a condición de un arreglo salarial decretado por Pérez. Pero eso cultivó a su vez las condiciones para que los gremios estatales adelantaran sus reclamos de incremento salarial meses antes de las paritarias. Lo ocurrido en Lavalle, con la protesta de municipales y que derivó hasta en enfrentamientos con el intendente Roberto Righi, es una clara muestra de la tensión creciente.

La expectativa, entonces, está en ver cómo encarará la relación política con los gremios el nuevo ministro, también del entorno más cercano a Paco Pérez. Una certeza: al frente de las paritarias sigue Mauricio Guzmán, interlocutor oficial ante Raquel Blas y compañía. 

Por otra parte, ya ha comenzado la cosecha frutihortícola en la provincia y allí el Gobierno pondrá el ojo tanto en los controles por las condiciones laborales de los trabajadores como en la lucha antigranizo. 

Además, la Provincia ya fijó el estado de alerta por las posibilidad de aluviones. Los meteorologos indican que la temporada de lluvias irá desde noviembre hasta marzo y que el fenómeno se caracteriza por tormentas cortas pero muy potentes. La crisis ocurrida el verano pasado, con lluvias en la alta montaña que generaron aludes de barro y ocasionaron hasta el corte en el servicio de agua, es otra de las cuestiones en las que el Gobierno estará atento.

Desde Defensa Civil señalaron que los problemas pueden reiterarse para el verano 2014.Pero esta vez, Pérez estará mejor plantado. Recientemente inauguró el sistema Tetra para la alta montaña, ya que la crisis anterior dejó en evidencia la falta de comunicación en esa zona ante cualquier imprevisto considerable. Ahora, también es posible recurrir al 911 en la zona cordillerana. 

La Vendimia es el corolario de este verano y otra posibilidad de ampliar el escenario político de Pérez. Y la pulseada con los gremios en la previa marcarán el pulso político de esta fiesta, sumado a los reclamos empresariales del sector vitivinícola. Para esta instancia, el gobernador ya espera tener aprobado el Presupuesto 2014, pero esta es ya una novela con páginas propias. Y recién a partir de ahí los quince ministros de Francisco Pérez podrán pensar en sus destinos, no ya de verano sino de otoño para descansar.

Fuente: EL SOL ON LINE

Related posts:

Author Bio

Informacion Ciudadana

No Description or Default Description Here