Aduana: el territorio donde el tráfico ilegal mueve $ 3000 millones

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¿Tráfico de droga? ¿Armas? ¿Cuál es el principal problema con el que tiene que lidiar la Aduana? La pregunta de LA NACION no genera sorpresa ni altera al viejo aduanero.

“Hay un antiguo dicho que responde a tu pregunta. Drogas, armas y personas al aduanero le quedan grandes. Si se puede vivir tan bien.. Además, ¡el aduanero tiene pánico de ir preso!”, dice, y su cara se ilumina con una enorme sonrisa.

El problema de fondo que atraviesa a la Aduana es el contrabando de mercadería. “Es el gran negocio”, relata otro de los cuatro aduaneros consultados para esta nota. Según fuentes que trabajan en el organismo, ese tráfico superaría los $ 3000 millones. “¿Entendés por qué no se meten en la droga?”, reafirma el aduanero.

En la Dirección General de Aduanas rechazan la existencia de ese cuadro de situación y apuntan a trabajadores “despechados” como responsables de esas acusaciones.

“No es así. Estamos siendo efectivos en el control, aunque lograr el ideal es recontradifícil. No hay un ámbito de descontrol en las terminales. Estoy conforme con el trabajo que realizamos, tuvimos un avance enorme”, se defiende Carlos Sánchez, director de Aduana, que recibió a la nacion con todos sus colaboradores para responder cada uno de los puntos que se tratan en este artículo.

El organismo, que depende de la Administración Federal de Ingresos Públicos (AFIP), es el encargado de velar por la aplicación de la legislación relativa a la importación y exportación de mercaderías, así como el control del tráfico de los bienes que ingresan o regresan en el territorio aduanero. Hoy suma casi 5500 empleados y un doble comando en su conducción: Sánchez, hombre de confianza de Jorge Capitanich, y Beatriz Paglieri, mano derecha de Guillermo Moreno. Formalmente dependen del titular de la AFIP, Ricardo Echegaray.

En esa misión algunos podrían imaginar que la figura de colador explicaría cómo trabaja hoy la Aduana. Pero no así. “El organismo no es un colador. Actúa como un portero”, relata otro empleado de la Aduana.

UNA PUERTA ESPECIAL

El principal problema, según explicaron las fuentes consultadas, es que la Aduana delegó la seguridad de las zonas primarias, donde debe controlar las operaciones que se realizan. La extensión del territorio complica la prevención. “La Aduana tiene 144 pasos habilitados en el país; todos con cámaras”, relata Eduardo Balceda, subdirector de Interior.

“El trabajo que debería hacer el organismo lo realizan empresas privadas. Los aduaneros pasan, miran, ponen un precinto y se van. Lo que pasa después de las 18 es cosa de las empresas privadas”, asegura un especialista.

La acusación despierta la vehemencia de Daniel Santana, el hombre de Echegaray en la dirección. “La seguridad privada es responsable civil y penal de lo que ocurra. Además, se trata de un ámbito seguro. Les hemos hecho invertir en tecnología, pero a los privados lo único que les interesa es su economía. Estamos sospechando de todas las terminales”, descarga el subdirector metropolitano.

Más sereno, con pausa, Sánchez agrega: “Vamos a la construcción de una zona estéril. Pero el ejercicio de control en la Argentina es muy fuerte. Por ejemplo, hacemos un procedimiento por drogas por día”.

En las zonas primarias aduaneras están incluidos los locales, instalaciones, depósitos, plazoletas y demás lugares en donde se realizaren operaciones; los puertos, muelles, atracaderos, aeropuertos y pasos fronterizos, y los espacios aéreos correspondientes a los lugares mencionados, entre otros.

“El megacontrabando en la Argentina pasa por la zona primaria. Por ejemplo, si 1000 personas pasan mercadería por la frontera, eso representaría unos 10 contenedores; no es nada. Dejan pasar lo que tienen ganas. A la Aduana no le faltan mecanismos de control”, agregan fuentes que trabajan en el organismo.

A la hora de los ejemplos, los aduaneros los dan por decenas: “El modus operandi es siempre parecido. Por ejemplo, un contenedor que declara tener 200 plasmas de 20, en realidad son de 40. O dicen que entran 200 e ingresan 1000. Y así con todo”. Y la lista sigue.

“Hoy es organizado el contrabando. En cada sector se recauda”, cuentan, al señalar que hoy el problema es generalizado. Pero rescatan, pese al estado del organismo, sus altas capacidades.

A la hora de calcular el flujo de dinero por contrabando de mercaderías, pocos se animan a fijar cifras. Sin embargo, según algunas de las fuentes consultadas, serían unos $ 3000 millones, aunque desde la Aduana aseguran que es menor y algunos especialistas sostienen que se trataría de un monto muy superior.

“Fijate lo que pasó en la Terminal 4”, comenta otro de los entrevistados. Se refiere a la dársena C de la terminal 4 del puerto de Buenos Aires, que fue allanado a mediados de octubre por una causa en la que se investiga el envío de 97 kilos de cocaína ocultos en un contenedor a Sudáfrica. No se trata de una cuestión particular, los operativos son diarios y en muchos de ellos se secuestra droga.

“Fue Berni, con 250 efectivos de Prefectura y 80 inspectores dependientes de Aduanas, y determinaron el punto ciego. ¡Vos ponías el contenedor y nadie te vigilaba!”, agrega.

Pero en la Aduana no tienen dudas. “Los satélites o dependientes le echan la culpa al funcionario aduanero. Ellos son el problema. Al contrabando lo combatimos”, añade Santana.

PROBLEMAS EN LA LEGALIDAD

Pero a los hechos ilegales se les suman inconvenientes que tienen hoy empresarios y despachantes aduaneros para exportar o importar.

“Hay un parate total. La crisis es total; es todo malaria”, dice un despachante de aduanas con más de 20 años en el negocio. Y agrega: “No me creas a mí, lo dice el centro de despachante de aduanas”.

Se refiere a las declaraciones que hizo hace 20 días a la nacion Gustavo López, presidente del Centro Despachantes de Aduana (CDA), quien destacó que el comercio exterior no está en la agenda del Gobierno. “Está desatendido y extremadamente administrado. No hay un tipo de cambio competitivo para las exportaciones, que es la única manera de que entren los dólares para salir de esta situación”, destacó López.

En diálogo con la nacion, López aseguró que “llegar a la Aduana es un proeza”, pero que no presenta grandes inconvenientes. “Cuando hay barreras arancelarias lo ves en la calle [por la venta ilegal callejera], pero se hace un trabajo importante para pararlo”, sostiene López. Y agrega: “Tenemos una buena relación y diálogo permanente con la Aduana”.

Del otro lado del mostrador, entre las empresas, también se viven momentos de zozobra.

“El problema más grave es que no hay ley. Hoy se para un tipo delante tuyo y te dice que la cosa es así. Y si vos le decís que la cuestión que te reclama no está en el Código aduanero no les importa; te mandan a la Justicia. Todo es verbal. Es una norma que te imponen y no está escrita. Y si no hacés caso, le dicen al guarda que les informa o el embarque no sale o no te dan la autorización para exportar”, cuenta un especialista consultor de firmas extranjeras.

Para Enrique Barreira, socio del Estudio Barreira, Rodríguez Larreta, Vidal Albarracín, especializado en comercio internacional, la génesis del problema es que “la función de la Aduana no es recaudar, sino ejecutar con sus controles las políticas que el país diseñe en materia de comercio exterior. Pero, ante la ausencia de políticas comerciales, cada organismo diseña sus propias políticas”.

Y en tal sentido, resalta, como “caso paradigmático”, la creación de las Declaraciones Juradas Anticipadas de Importación (DJAI). “Disfrazadas de declaraciones previas estructuraron una severa restricción discrecional a la importación”, explica Barreira.

Según el abogado, que además conformó la Comisión Redactora del Código Aduanero, “el exceso de regulación ha creado una gran discrecionalidad, que es la madre de la corrupción”.

Más gráfico y amparado en el anonimato -para evitar represalias-, otro letrado sentencia: “Estamos en la prehistoria”.

Y la hora de explicar los inconvenientes y trabas que emanan del organismo, la respuesta es contundente: “Si ponés restricciones aparecen los quioscos. Si sos amigo del poder estás bien, si no, perdiste. Lo que buscan es plata; caja ya, para tapar el agujero. Son todos parches”.

DENUNCIAS EN UN DURO INFORME DE LA AGN

El titular de la Auditoría General de la Nación, Leandro Despouy, denunció hace diez días las deficiencias en el sistema aduanero. A partir de 30 informes de auditoría elaborados en la última década, concluyó que el control de las fronteras es “extremadamente débil” debido a que las aduanas no cuentan con infraestructura adecuada ni personal suficiente, la informatización es obsoleta, no hay articulación con las fuerzas de seguridad y falta equipamiento.
Desde la Aduana advirtieron que cuatro directores de la AGN acusaron a Despouy de “generar preocupación social en un tema sensible”. “Fue un show”, dijo el subdirector Metropolitano del organismo, Daniel Santana.
LOS NÚMEROS DEL ORGANISMO

5431

Empleados

Según la Aduana, no hubo ingresos laborales en 2014

$ 3000

Millones

Es el monto del contrabando en el país según los aduaneros. En la Aduana dicen que es menor

11%

Caída en exportacionese importaciones

En los primeros diez meses en comparación con 2013

Carlos Sánchez

Director general de aduanas

Llegó al organismo hace un año, de la mano de Capitanich, luego de desempeñarse a su lado en la Jefatura de Gabinete

Beatriz Paglieri

Directora general adjunta

Ex número dos de Guillermo Moreno en la Secretaría de Comercio, fue su mano derecha en la intervención del Indec.

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