Macri sacó 4 millones más de votos que en la primera vuelta y es el Presidente

185 views 12 Comments
Macri-Presidente-MAxi-Failla_CLAIMA20151122_0309_28

Armó un partido y les ganó. El fin de la era K llegó como lo habían reclamado sus dirigentes, cuando la gente empezaba a manifestar su hartazgo en las calles y ellos sugirieron batirse en las urnas. Mauricio Macri supo canalizar esa bronca y con una fuerza que formó hace sólo 10 años, más algunos aliados, barrió a Daniel Scioli en el primer balotaje presidencial de la historia argentina: cerca de la medianoche, con más del 97% de las mesas escrutadas, el candidato de Cambiemos le sacaba unos 3 puntos a su rival del FPV.

Por el final de la película, ganó el miedo, pero no a un ajuste y una devaluación, sino a una continuidad del modelo. Si se toma como parámetro el umbral de las primarias, a Scioli le costó romper el corset de votos cautivos que consiguió aquel 9 de agosto. En paralelo, Macri, que partió de un piso notoriamente más bajo, capitalizó el apoyo opositor, en particular el que había elegido a Sergio Massa. Entre el 25 de octubre y ayer sumó más de 4 millones de sufragios, contra 2,7 millones de Scioli.

La diferencia cuantitativa explica apenas una parte del triunfo de Macri. Cambiemos ganó en 9 de las 24 provincias, cuando el 25 de octubre lo había hecho sólo en 5. Pero, además, lo hizo en casi todos los distritos clave: logró números récord en Córdoba, con más de 70 puntos. Repitió en la Ciudad, Santa Fe y Mendoza. Dio vuelta Entre Ríos. Y se acercó en Buenos Aires, subiéndose de costado a la ola que arrancó María E. Vidal. ¿El plus? Un triunfo simbólico en Jujuy.

Como habían prometido, esta vez los datos se conocieron temprano. Incluso antes de lo anunciado. Un serio ministro Julio Alak, junto al director electoral Alejandro Tullio, rompieron el silencio antes de las 19.30 y desde entonces comenzaron a difundirse los números. La actualización fue minuto a minuto. La derrota final, que resultó acotada gracias al aporte del conurbano, no ameritaba nuevas demoras. Un par de horas más tarde, dio finalmente la cara Scioli. Antes, había llamado por teléfono a su contendiente para felicitarlo. Fiel al manual del perdedor, frente al micrófono arrancó valorando la “jornada democrática”. Su mujer intentaba sonreír a su lado. Su compañero de fórmula, Carlos Zannini, ni siquiera eso. Aun con la seriedad que imponía la jornada, el gobernador transmitía cierto alivio en su rostro. ¿Liberación tras una campaña insoportable?

Pocos minutos después, apareció la estrella de la noche. Con un mensaje emocional, por momentos tipo gurú de autoayuda, Macri prometió trabajar para “unir a los argentinos” y tener “buenas relaciones con todos los países del mundo”. Lo secundaban sus aliados Ernesto Sanz y Elisa Carrió, arquitecta original del frente. El flamante presidente electo también tuvo una mención especial para su futuro jefe de Gabinete, Marcos Peña.

Related posts:

Author Bio

Informacion Ciudadana

No Description or Default Description Here